El própoleo: recolección y preparación de tintura de própoleo casera

QUÉ ES

Es una sustancia viscosa y pegajosa, de color que varia del amarillo claro al negro, pasando por el verde y el marrón, fabricado por las abejas a partir de las  resinas naturales.

Está constituido por la sustancia viscosa que recubre las yemas de chopos, castaños de India, robles, arces, alisos, etc, o la resina de coníferas, amalgamada, probablemente, con una secreción salival producida por las abejas.

El propóleo es transportado por las obreras bajo la forma de pequeñas y brillantes gotitas alojadas en los cestillos del polen. Según el emplazamiento, una colonia de abejas negras (apis mellifera mellifera) recolecta de 50 a 500g de propóleos al año.

Las abejas utilizan el propóleo para proteger y sellar todos las huecos, agujeros, espacios, grietas de la colmena. Como sustancia antiséptica para momificar un cuerpo extraño putrescible y que no pueden expulsar de la colmena. También emplean los propóleos para untar las celdas y en general todo el interior de la colmena, puesto que proporciona una protección bactericida y antiséptica.

A veces se encuentran en el fondo de las colmenas ratones muertos completamente momificados por una envuelta de propóleos.

Propiedades y composición

Por debajo de 15ºc, el propóleo es duro y friable. A partir de 30ºC, se vuelve muy maleable. Funde entre 60 y 70ºC.

Al propóleo se le atribuyen infinidad propiedades antibacterianas, antifúngico, antiviral, antioxidante, mejora del sistema inmunológico, antiinflamantorio, analgésico y anestésico, cicatrizante…

Consumo y comercialización

De sabor, en general es amargo y picante, intenso, persistente. Si se mastica mucho tiempo da una sensación de quemazón en boca.

La norma argentina marca una ingesta máxima para adultos de 300 mg/día y en niños menores de 12 años en 150 mg/día.

Cita de precaución obligada para personas alérgicas o sensibles: No consumirlo.

Respecto al mercado, se ha convertido en un producto comercial de la colmena. Tiene miles de aplicaciones, sobretodo en la fabricación de productos farmacéuticos.

Con el propolis se pueden preparar: cápsulas y tabletas, caramelos, extractos alcohólicos, extractos glicólicos, extractos blandos, propóleos en polvo, en trozos, con miel, jarabes, sprays, pastas dentífricas, elixires bucales, cremas y ungüentos, champús, jabones naturales con propóleo, tónicos, desodorantes…

Productos en el mercado con propóleos

RECOLECCIÓN EN LAS COLMENAS

Normalmente se recoge más en el verano y en el otoño, lo que supone un complemento ideal a la cosecha de miel. Tenemos varias formas de obtener propóleos de las colmenas:

DE LAS MALLAS

Es el proceso de recolección más limpio, ya que deja menos impurezas que el que se obtiene por raspado. La rejilla extracción de propóleo se coloca debajo de la entretapa, en la parte superior de los cuadros. Las abejas obstruyen con el propóleo los intersticios de la rejilla y éstas se retiran periódicamente para la recolección.

Hay que tener en cuenta que en colmenas Layens, al no tener separación entre los cuadros, no podríamos colocar la malla en el parte superior.

Existen varios tipos de mallas: mosquiteras de plástico matrizado, nylon… En La Tienda Del Apicultor, podéis encontrar varios modelos. Os dejo un enlace del más común: Malla recolectora de propóleo.

  • Poner las mallas en el congelador entre 30 minutos y 2 horas dependiendo del tipo de malla. Desprender el propóleo.
  • Conservación en lugares frescos, protegidos de luz y la humedad: los flavonoides son bastante termoestables, pero fotosensibles.

DE RASPADO

Normalmente suele ser de peor calidad que el obtenido mediante malla, porque el propóleos de raspado suele tener un contenido más alto en cera.

Un truco es echar el propóleo extraido en agua fria y el que se hunde, es decir el que queda en el fondo y no flota, es el bueno.

Aspectos a tener en cuenta:

  • No raspar en zonas donde haya pintura sobre la madera.
  • Mantenerlo en trozos pequeños disgregados. No compactarlo, pues cuanto más pequeño esté troceado más rápida sera la maceración.
  • Desechar los propóleos de los fondos y parte inferior de cuadros (con más impurezas).

PREPARACIÓN DE LA TINTURA DE PROPÓLEO

Ingredientes

  • Propóleos, de cosecha del año.
  • Alcohol etílico (etanol) de alta graduación, 50 – 60º, o un licor de alta graduación (aguardiente, vodka… de 40 – 45 º).
    O un glicol si se prefiere no usar etanol.
    Puede utilizarse el de farmacia (con indicador) para uso tópico, sobre la piel; para ingerir mejor utilizar uno “de boca”, sin indicador. El extracto glicérico requiere temperatura o microondas.
  • Materiales requeridos: Envase, papel de aluminio, embudo y filtros de papel

Pasos a seguir

  1. Cortar los propóleos en trozos pequeños para se disuelvan mejor. Si se congelan 24 h antes estarán duros y se facilitará la operación.
  2. Pesar la cantidad de propóleos requerida para la tintura elegida, entre 10% y 30% del total a obtener. Ejemplo: Para un envase de 0,5 kg de miel = 350 ml, y una tintura al 30 %, harán falta unos 100 g de propóleos.
  3. Poner los propóleos en el envase de maceración y añadir el alcohol/glicol necesario para completar la tintura que hayamos elegido hacer.
  4. Guardar el envase en un armario envolviéndolo en papel de aluminio, o usar un envase de color ámbar, para preservarlos de la luz (que daña componentes activos). Agitar diariamente al menos unas 2 semanas a temperatura ambiente, 22 a 25 º C, hasta 4 semanas si hace fresco.
  5. La tintura estará lista cuando la mayor parte de los grumos de propóleos se hayan convertido en un barrillo, que se situará arriba, sobre los trozos de cera con menos contenido de propóleos (como se observa en la tercera fase de la foto).

    Resumen del proceso. Paso 3, 4 y 5.

  6. Preparar un dispositivo para filtrar el macerado de propóleos. Para ello, adquirir un filtro de papel, comprando los de cafetera que hay en el mercado, o fabricándose uno a partir de papel de filtro.
  7. Se filtra el macerado de propóleos. En el filtro quedan los barrillos de cera y propóleos no solubilizados. Y en el envase con el filtrado queda la tintura. Ya solo quedará envasar en envase de vidrio color ámbar, etiquetar y utilizar.

Caducidad aproximada de la tintura casera: 1 año.

Fuente e ilustraciones: Pajuelo Consultores, 2017.

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