Trampa casera para velutina: cómo hacerla bien (y por qué una botella no basta)

Trampa casera para velutina: cómo hacerla bien (y por qué una botella no basta) - SANIDAD

¿Se puede cazar avispa asiática con una botella y un cebo fermentado? Sí. Una botella PET de 1,5 L con entradas de 8-9 mm, agujeros de escape de 5 mm y un cebo de levadura + azúcar + agua o de cerveza negra + vino blanco + sirope captura Vespa velutina, sobre todo en primavera, cuando las reinas fundadoras buscan azúcares. El problema no es si captura velutinas: es a quién más captura. Por cada avispa asiática pueden caer decenas de abejas, polillas y otros polinizadores. Aquí te explicamos cómo hacerla con cabeza, cuándo tiene sentido usarla y cuándo conviene dar el salto a métodos selectivos de verdad.

Cómo hacer una trampa casera para velutina, paso a paso

Necesitas una botella transparente de 1,5 o 2 litros, un cúter o tijeras, un punzón o clavo para los agujeros, cuerda o alambre para colgar, y el cebo. Nada más. El detalle que separa una trampa decente de un cementerio de insectos está en los orificios: los planes de trampeo recomiendan entradas de 8-9 mm (suficiente para que pase una velutina) y agujeros de salida de 5 mm para que escapen los insectos pequeños que caen por error. Eso no convierte la botella en «selectiva», pero la hace bastante menos dañina que el embudo abierto de toda la vida.

Montaje

  1. Corta la botella a unos 2/3 de altura, donde el cuerpo empieza a estrecharse hacia el cuello.
  2. Invierte la parte superior (la del cuello) y encájala boca abajo dentro de la base, a modo de embudo: la avispa entra con facilidad pero le cuesta salir.
  3. Haz 4-6 agujeros de 8-9 mm en la zona alta. Para reducir capturas de insectos beneficiosos, añade 2-3 agujeros de 5 mm en los laterales de la base: dejan escapar abejas y dípteros pequeños.
  4. Abre dos orificios en la base para pasar la cuerda.
  5. Añade el cebo llenando el fondo unos 3-4 cm. No hace falta más: basta una lámina de líquido que genere olor.
  6. Cuelga la trampa a 1-1,5 m del suelo, en zona accesible para revisarla a menudo y, si puedes, con un tejadillo que la proteja de la lluvia.

El truco del amarillo

Pinta de amarillo el exterior de la botella o la cuerda. La Vespa velutina se siente especialmente atraída por ese color, y es un detalle gratis que mejora la tasa de visitas. Es una recomendación habitual en las campañas de trampeo de las asociaciones apícolas.

Receta 1 — Levadura, azúcar y agua (la fermentada)

La más barata y con mayor poder de atracción olfativa. La clave es la fermentación: el CO₂ que genera la levadura actúa como disuasor parcial para las abejas melíferas cuando la mezcla está bien activa. La proporción más repetida en campañas municipales es 5 L de agua + 2 kg de azúcar + 50 g de levadura de panadería, que puedes escalar sin problema:

AguaAzúcarLevadura fresca
1 litro400 g10 g
2,5 litros1 kg25 g
5 litros2 kg50 g

Preparación: disuelve el azúcar en agua tibia (máximo 35 °C, o matarás la levadura). Añade la levadura desmigada y mezcla. Déjala fermentar 48 horas a temperatura ambiente antes de usarla — este paso es el que la mayoría se salta, y es justo el que activa los gases que disuaden a las abejas. Renueva el cebo cada 7-10 días o cuando deje de burbujear.

Receta 2 — Cerveza negra + vino blanco + sirope (la rápida)

Sin tiempo de espera: se usa al momento. La mezcla clásica mejor documentada en los planes de actuación es 40-45% cerveza negra + 40-45% vino blanco + 10-15% de sirope o zumo de arándanos. O, para recordarla fácil: 2 partes de cerveza, 2 de vino blanco y 1 de arándanos. El vino blanco es el ingrediente clave: repele a la abeja melífera pero no a la velutina.

IngredienteCantidad orientativa
Cerveza negra150 ml
Vino blanco100 ml
Sirope o zumo de arándanos50 ml
Azúcar (opcional, refuerza)≈30 g

Preparación: mezcla todo, remueve hasta disolver el azúcar y úsala directamente. Renueva cada 5-7 días, o antes si aprieta el calor. Un apunte: a los cebos dulces como cerveza o refrescos se les puede añadir un poco de levadura para potenciar el efecto fermentativo.

Sobre el arándano (matiz importante). El arándano se popularizó como cebo estrella al principio de la invasión, pero su eficacia está discutida. Apicultores con años de trampeo de campo, como Manuel Barquín (UGAM-COAG Cantabria), señalan que por su baja concentración de azúcar es de los cebos menos atractivos para las obreras —curiosamente, sí machaca a la avispa en viñedo por la uva, no por el arándano—. Dentro de una mezcla fermentada y dirigida a reinas aporta, pero no esperes milagros de él en verano. Si tu objetivo son obreras, prioriza azúcar concentrado; si son reinas, prioriza la fermentación por encima del tipo de fruta.

Receta 3 — Mosto fermentado con vino blanco (la de reinas, casi gratis)

Esta es la receta para quien va a por reinas en primavera y quiere máxima selectividad por mínimo dinero. La idea, defendida por apicultores profesionales como Manuel Barquín, es sencilla: una solución azucarada + agua es un mosto, y un mosto solo necesita levaduras para fermentar. El error extendido es usar levadura de panadería: esa va bien para los almidones del cereal, pero para un mosto azucarado tiene más sentido la levadura del vino. ¿Y de dónde la sacas gratis? De un chorro de vino blanco barato, que arrastra miles de levaduras listas para reactivarse en cuanto encuentran azúcar nuevo.

Cómo prepararla:

  1. En un garrafón de unos 8 litros, prepara un mosto con agua y una solución azucarada (glucosa, fructosa o la apipasta/apifonda que ya usas para alimentar colmenas).
  2. Añade un vaso (≈250 ml) de vino blanco del más barato. Opcional: unos cadáveres de abeja de los que se caen en la nave, que aportan algo de proteína.
  3. Cierra con un pequeño agujero de salida de gases (o un globo con un agujerito, como en la hidromiel: se hincha cuando sale CO₂ y baja al perder presión). Déjalo en un sitio fresco de casa.
  4. Olvídate de él unas semanas (1-2 meses). Cuando vuelvas tendrás 4-7º de alcohol: un mal vino, que es un cebo de reina excelente. Y si se pica, un vinagre, que también funciona. Imposible fallar.

Cada garrafón de 8 L da para unas 20-24 trampas. Puedes prepararlo en enero sin prisa para tenerlo listo en marzo. No necesitas control de temperatura ni equipo de bodeguero: es deliberadamente rústico.

Cebo dulce sin alcohol = trampa para abejas. Si usas un cebo solo azucarado, sin alcohol ni fermentación activa, el riesgo de capturar abejas melíferas se dispara. El alcohol y el CO₂ funcionan como disuasor parcial para Apis mellifera. Sin ellos, lo que montas no es una trampa para velutina: es una trampa para tus propias abejas.

El detalle que casi nadie te cuenta: el cebo de reina no es el de obrera

Aquí está la diferencia entre trampear a ciegas y trampear con criterio. La palatabilidad —lo apetecible que resulta un cebo— no es la misma para una reina fundadora que para una obrera. Como explica el apicultor profesional Manuel Barquín (UGAM-COAG Cantabria), que lleva años montando redes de trampeo coordinado en la cornisa cantábrica, confundir los dos cebos es perder el tiempo:

Reinas fundadoras (primavera)Obreras (verano-otoño)
Qué las atraeAromas alcohólicos, acéticos y avinagrados. Soluciones parcial o totalmente fermentadas.Azúcar puro con aromas frutales. Cuanto más concentrado en azúcar, mejor.
Cebo idealMosto fermentado, vino malo, solución azucarada avinagrada.Glucosa, fructosa, jarabes, fruta muy azucarada (ciruela).
SelectividadAlta. Lo avinagrado y alcohólico apenas atrae a otras especies.Baja. El azúcar atrae a todo el mundo: abejas incluidas.

La consecuencia práctica es enorme: para montar una red de trampeo de reinas en primavera —uno de los mejores sistemas de control de población— interesan las sustancias fermentadas o avinagradas, que son baratas, fáciles de preparar y, sobre todo, mucho más selectivas. Combinadas con una entrada de 8 mm, prácticamente solo cae velutina. El cebo solo azucarado se reserva para bajar carga de obreras en verano, asumiendo que ahí la selectividad es mínima.

Cuándo trampear: el calendario lo cambia todo

Aquí está una de las claves que más se pasan por alto. No es lo mismo trampear en primavera que en otoño. El ciclo de la velutina manda: en primavera salen las reinas fundadoras de la hibernación y levantan el nido primario; luego aparecen las primeras obreras; y a finales de verano y otoño llegan los picos de actividad, la presión fuerte sobre los colmenares y la dispersión de futuras reinas. El propio MITECO resume ese ciclo: primeras obreras en abril-mayo, traslado al nido secundario desde mayo-junio, y salida de hembras y machos con dispersión de futuras reinas entre finales de agosto y octubre.

Primavera (mediados de febrero – mediados de junio): la ventana de las fundadoras

Las reinas que han sobrevivido al invierno salen de la diapausa con una sola misión: alimentarse de azúcares para fundar el nido. La Estrategia Nacional sitúa aquí la ventana de trampeo de reinas. Por debajo de 10 °C la actividad es casi nula, así que no merece la pena montar nada. Ubicaciones prioritarias: radio de 100-150 m de nidos del año anterior, cerca de plantas en flor (camelias, nísperos, frutales, acacias) y zonas de compostaje. Pero ojo con la letra pequeña — sigue leyendo, porque la utilidad real de este trampeo está en discusión.

El error más común no es empezar tarde, sino retirar las trampas demasiado pronto. Casi todo el mundo arranca a tiempo (en cuanto hay días cercanos a 20 °C, febrero-marzo), pero las recoge antes de tiempo. En zonas de altitud, con emergencia más tardía, se siguen capturando reinas hasta finales de junio. La regla: deja que sea el clima y tus trampas testigo quienes te digan cuándo parar, no el calendario.

Verano y otoño (agosto – octubre): el cebo dulce sobra

En este período las obreras presionan con fuerza los colmenares. Las trampas de botella con cebo azucarado no son recomendables aquí: la selectividad se hunde y la proporción de insectos no diana respecto a velutinas se dispara. Es la época de la protección física —arpa eléctrica y barrera de piquera— combinada, si acaso, con trampas de vaso selectivas. Cebo dulce en agosto delante de las colmenas es matar biodiversidad sin tocar apenas a la velutina.

La controversia que conviene conocer

Que la primavera sea la fase de las fundadoras no significa que el trampeo primaveral sea la mejor solución. La propia Estrategia del MITECO recoge que hay controversia sobre su eficacia: las autoridades francesas llegaron a recomendar evitarlo, porque en esa época ya existe una alta mortalidad natural por competencia entre fundadoras. Varios estudios apuntan en la misma dirección: la captura primaveral de reinas no reduce de forma clara el número de nidos en una zona, porque la capacidad de captura de las trampas es inferior a la producción de nuevas reinas. Traducción: si trampeas en primavera, hazlo quirúrgicamente y en puntos de presión real, no llenando el campo de botellas «por si acaso».

Diámetro de campeo: por qué la densidad de trampas importa

Un concepto que ayuda a decidir cuántas trampas poner. La distancia que recorre una reina fundadora desde su nido primario para buscar comida es corta: del orden de 300 m de diámetro, y se acorta aún más donde hay muchos recursos (naves ganaderas, zonas muy humanizadas). Una obrera, en cambio, pertenece a una colonia poblada y puede campear hasta 2,8-3 km del nido —se ha comprobado marcando obreras como si fueran reinas—.

¿Qué implica esto? Que en zonas humanizadas con presión alta necesitas una red de trampeo densa (en una cuadrícula de 1 km², el radio de la reina puede pedir 10-20 trampas), mientras que en zonas poco humanizadas puedes cubrir con menos. Y que el problema real muchas veces no es cuántos nidos hay por km², sino el enorme radio de acción de las obreras presionando tu colmenar.

El gran problema de las caseras: la selectividad

El límite serio de una trampa casera no es que «no capture». Captura. El problema es a quién más captura. En distintos estudios sobre trampas cebadas para Vespa velutina, la velutina representó una fracción muy pequeña del total de capturas; el grueso eran dípteros, himenópteros nativos y lepidópteros. La conclusión recurrente es que el trampeo alimenticio mal diseñado puede convertirse en una amenaza adicional para los insectos nativos.

Y los trabajos que comparan modelos de trampa coinciden en algo: algunos diseños con buena capacidad de captura tienen una selectividad pésima y arrastran insectos nativos, incluso el avispón europeo (Vespa crabro, uno de los pocos depredadores naturales de la velutina). Con las herramientas actuales, el trampeo cebado sigue siendo poco sostenible ambientalmente si no se cuida mucho el diseño.

La otra cara es la eficacia variable. En primavera, las trampas con cerveza pueden ser tan o más eficaces y selectivas que algunos cebos comerciales; en otoño la cosa cambia y suele ganar la combinación de trampa específica + cebo adecuado. El factor más decisivo casi nunca es el cebo en sí: es el diseño de la trampa.

Hay una explicación de campo para esta variabilidad que va más allá del cebo. Manuel Barquín la llama «trampa ambiental»: lo que de verdad diezma una población de velutina no es un invierno frío —para eso la especie tiene la diapausa, su parada metabólica de supervivencia—, sino una primavera fría y lluviosa que llega justo después de una salida precoz de la diapausa. Si un invierno suave hace emerger a las reinas pronto y hambrientas, y entonces les cae una primavera sin recursos (poca floración, pocos días por encima de 15-20 °C, lluvia continua), la mortalidad natural se dispara. Por eso un mismo cebo, en la misma zona, puede dar capturas excelentes un año y casi nada al siguiente: el clima de la primavera pesa tanto como la trampa. Un buen bioindicador es la floración de la hiedra en otoño: si la ves cargada de abejas, sírfidos y mariposas, la presión de velutina en ese valle es baja; si solo ves velutinas, la presión es alta.

En corto: los cebos de levadura o cerveza funcionan, pero no son una bala de plata. A veces van bien, a veces no, y la selectividad casi siempre es su punto débil. Lo honesto no es venderte que una botella resuelve el problema. Es decirte que puede ayudar un poco, en momentos concretos, y que en muchos contextos el balance entre capturas útiles y daño colateral es flojo.

Cebo casero vs. atrayente profesional

Lo que de verdad cambia no es «casero vs comprado», sino «apaño improvisado vs sistema probado».

CriterioCebo casero en botella DIYAtrayente profesional + trampa selectiva
SelectividadBaja e irregular. Depende mucho de la botella, el tamaño de entrada y el entorno.Mejor cuando el atrayente va unido a una trampa diseñada para velutina. No es perfecta, pero parte de otro nivel.
EficaciaPuede funcionar bien, pero cambia mucho según estación y ubicación.Más consistente cuando el atrayente está pensado para un dispositivo concreto.
Durabilidad del ceboFermenta rápido. Obliga a vigilar el estado del líquido y renovar cada 5-10 días.Formulación más estable y estandarizada. Menos renovaciones.
ComodidadHay que preparar mezcla, ajustar cantidades, fermentar 48 h y revisar más.Listo para usar. Dosificación sencilla, menos ensayo-error.
CosteMínimo en ingredientes. Alto en tiempo y mantenimiento si gestionas muchas.Mayor coste inicial, normalmente compensado en tiempo y consistencia.
Ideal paraTrampeo primaveral puntual, particulares con presencia esporádica, zonas sin colmenares cerca.Apicultores, alta densidad de velutina, colmenares y jardines con polinizadores que proteger.

No se puede decir honestamente que «lo profesional siempre captura más» en cualquier contexto. Sí se puede afirmar tres cosas: que la trampa específica importa muchísimo, que la selectividad del DIY suele ser peor, y que los sistemas probados reducen mucho la improvisación. Si quieres pasar del apaño a algo más serio, el punto de partida es la categoría de tratamiento contra la avispa asiática.

Alternativas más eficaces y selectivas

1. Trampa de vaso selectiva con atrayente profesional

La trampa de vaso para velutinas Véto-pharma (la VespaCatch Select) lleva entradas ajustables de 7 a 11 mm: pones 9 mm para captura global de velutina (fundadoras + obreras), 8 mm para dirigirte solo a obreras, 10 mm si te ataca la Vespa orientalis. Suma una rejilla antiahogamiento y un cono filtrante que deja escapar a los insectos pequeños. Esos detalles son los que le dan la selectividad que una botella no tiene. Úsala con su atrayente específico, formulado para no atraer abejas.

No es marketing: hay ensayos detrás. Un estudio en Asturias y Cataluña (septiembre de 2024), presentado en el XII Congreso Nacional de Apicultura de Zamora (2025), identificó taxonómicamente cada captura y alcanzó hasta un 93% de selectividad —velutina sobre el total capturado— en una de las zonas, muy por encima de lo que logra una botella casera. Y una evaluación de campo multicéntrica en Francia (primavera de 2025), realizada por el propio fabricante, registró medias de hasta 9-10 velutinas por trampa en las regiones de mayor presión.

2. Arpa eléctrica: la reina de la selectividad

Para colmenares bajo ataque intenso en verano y otoño, el arpa eléctrica inoxidable Tártago es de los sistemas más respaldados por la ciencia. Sus cables separados dejan pasar a las abejas pero electrocutan a la velutina al contacto, que cae a un recipiente. No es un cebo, así que no atrae nada que no estuviera ya cazando en tu piquera. Los estudios de campo le atribuyen una selectividad muy alta (la gran mayoría de lo capturado son velutinas) y una reducción notable de la presión de depredación sobre las colonias. No reemplaza al trampeo primaveral: actúa cuando las obreras ya están encima de las colmenas.

3. Barrera de piquera: protección pasiva sin matar nada

La barrera de piquera contra velutina y orientalis es una protección mecánica con entradas calibradas a 5 mm: el tórax de la velutina no pasa, las abejas sí. No captura, pero elimina el principal estímulo de estrés en el colmenar: el hawking, ese vuelo estático de las velutinas acechando en la piquera. Un matiz honesto: las barreras no reducen por sí solas el número de avispas ni evitan toda la depredación, pero sí bajan de forma drástica la parálisis de pecoreo —las guardianas dejan de estar sobrecargadas y las pecoreadoras vuelven a salir con normalidad—. Es de bajo coste, sin impacto ambiental, y rinde al máximo combinada con una trampa de vaso cercana.

La trampa de Koldo (para colmenares estantes)

Para bajar carga de obreras en verano-otoño en un colmenar fijo, la trampa de Koldo es muy eficaz y se basa en el comportamiento de huida de la velutina: cuando se siente atrapada, escapa hacia arriba y hacia los lados. El dispositivo (malla de 6 mm con escapes laterales hacia una nasa) la deja entrar y la captura al huir, mientras las abejas pasan. Tiene una ventaja extra: al capturar de forma continua, va desgastando los nidos circundantes. Su pega es que exige tener el frente de las colmenas despejado de hierba, así que encaja mejor en colmenares estantes que en explotaciones grandes.

Errores frecuentes (y caros) al trampear

  1. Cebo azucarado en verano sin selectividad. El error más común y el más dañino. La selectividad cae al mínimo y matas más biodiversidad que velutinas. En verano-otoño, defensa física.
  2. No fermentar el cebo de levadura lo suficiente. Sin las 48 h de fermentación, no hay CO₂ activo y las abejas entran atraídas por el azúcar. Resultado: trampa para abejas, no para velutinas.
  3. Ponerla y olvidarte. Una trampa sin revisar es un sumidero de insectos no diana. Revísala cada 5-7 días, renueva el cebo y libera lo que puedas.
  4. Colocarla pegada a la piquera. Las trampas con cebo atraen velutinas; si las pones junto a la colmena, las diriges hacia tus abejas. Mínimo 10-20 m del colmenar; en primavera, cuanto más lejos mejor.
  5. Botella abierta de par en par. Sin entradas controladas ni agujeros de escape capturas de todo menos lo que te interesa. Limita el acceso a 8-9 mm y añade salidas de 5 mm.
  6. Creer que una botella protege un colmenar. No lo hace. La biología de la velutina exige estrategias distintas por época: trampeo dirigido de reinas en primavera, y arpa + barrera en verano-otoño.

Preguntas frecuentes

¿La levadura atrae a la avispa asiática?

Sí. La fermentación de azúcar y levadura genera CO₂ y volátiles (alcoholes, ésteres) muy atractivos para la velutina. La proporción de 5 L de agua + 2 kg de azúcar + 50 g de levadura es de las más usadas en zonas afectadas. La clave es dejar fermentar 48 h antes de usarla, para que la atracción sea máxima y los gases disuadan a las abejas.

¿La cerveza funciona como cebo para velutina?

Sí, con matices. En primavera, las trampas con cerveza suelen ser eficaces y razonablemente selectivas, especialmente la cerveza negra con vino blanco y sirope. El matiz: en otoño su selectividad se deteriora. No es un cebo malo, pero su ventana óptima es la primavera.

¿Las trampas caseras matan abejas y polinizadores?

Pueden hacerlo, y mucho. En varios estudios la velutina supuso una fracción muy pequeña del total capturado: el resto eran dípteros, lepidópteros, himenópteros nativos y otros grupos. Para minimizarlo: cebo fermentado (no azúcar fresco), agujeros de escape de 5 mm, lejos de flores y colmenas, solo en primavera y con revisiones frecuentes para liberar lo que se pueda.

¿Cuándo pongo las trampas para velutina?

Evita el invierno. La ventana de reinas, según la Estrategia Nacional, va de mediados de febrero a mediados de junio, pero su utilidad real es controvertida: hazlo de forma dirigida, no masiva. No pongas cebo azucarado en pleno verano cerca de colmenares —selectividad mínima, daño máximo—. En otoño, si trampeas, mejor con trampas selectivas o «en seco» para poder liberar insectos no diana.

¿Cómo elimino la avispa asiática de verdad?

Con una sola botella, no. Lo realista es una estrategia en capas: detección y destrucción de nidos, trampeo muy dirigido cuando tenga sentido, y protección física del apiario con barrera de piquera y/o arpa eléctrica si hay presión fuerte. La evidencia no demuestra que el trampeo por sí solo controle la población en zonas invadidas; las defensas físicas, en cambio, sí muestran beneficios directos sobre la colonia.

¿Una trampa casera basta para proteger mi colmenar?

No. Sirve para el trampeo primaveral de reinas y como complemento, pero es insuficiente como protección principal de un colmenar activo. Para verano y otoño, la combinación de arpa eléctrica + barrera de piquera + trampa de vaso selectiva con atrayente profesional ofrece resultados muy superiores.

¿El atrayente profesional funciona mejor que la levadura?

Depende de la época y el objetivo. En primavera, el cebo de levadura o cerveza puede igualar a ciertos atrayentes comerciales en número de capturas. Pero el atrayente profesional gana en durabilidad (semanas frente a días), consistencia y, sobre todo, en selectividad cuando se combina con una trampa de vaso. Para quien gestiona varios colmenares, el ahorro de tiempo y el menor riesgo para las abejas lo hacen la opción más racional a medio plazo.

¿No sabes qué sistema encaja en tu caso?

En La Tienda del Apicultor llevamos años ayudando a apicultores de toda España y Francia a plantar cara a la velutina. Si tienes presión real en tu colmenar, escríbenos y te orientamos sin humo sobre la combinación que mejor protege tus colmenas.

Fuentes y evidencia

Este artículo combina evidencia científica revisada por pares con experiencia de campo de apicultores profesionales. Fuentes principales: la Estrategia de gestión, control y posible erradicación de la avispa asiática (MITECO) y los planes de actuación autonómicos; Rojas-Nossa, S. V., Novoa, N., Serrano, A. y Calviño-Cancela, M. (2018), «Performance of baited traps used as control tools for the invasive hornet Vespa velutina and their impact on non-target insects», Apidologie 49:872-885 (DOI: 10.1007/s13592-018-0612-0), sobre el impacto del trampeo cebado en especies no objetivo; Lioy et al. (Insects, 2020) sobre eficacia y selectividad de cebos; Requier et al. (Journal of Pest Science, 2020) sobre barreras de piquera; y trabajos sobre arpas eléctricas. Los ensayos de campo de la trampa VespaCatch Select de Véto-pharma: en España, Doblas Bajo, Armengol Coll, Celenza y Méjica Pérez, «Resultados preliminares de la nueva trampa de Véto-pharma para Vespa velutina» (XII Congreso Nacional de Apicultura, Zamora, 2025), con ensayos en Asturias y Cataluña en septiembre de 2024; y en Francia, una evaluación de campo multicéntrica del propio fabricante en primavera de 2025. El conocimiento práctico sobre cebos diferenciados reina/obrera, diámetro de campeo y trampa ambiental procede de la ponencia de Manuel Barquín Sáinz, Apicultor Profesional e Ingeniero Técnico Agrícola, Responsable de apicultura de UGAM-COAG en Cantabria.

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ISNI 0000 0005 1801 1100 | Joshua Ivars es gerente de LA TIENDA DEL APICULTOR y autor del blog, donde comparte contenido técnico y práctico para apicultores. Con amplia experiencia en el sector apícola, se dedica a ofrecer consejos y soluciones basadas en las necesidades reales del apicultor, aportando su conocimiento en productos y prácticas esenciales para la apicultura.

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