REINAS DE REEMPLAZO

                                                            Cuando las abejas deciden

Reinas-de-reemplazo

 El fenómeno de la aparición de celdas reales sin que haya indicios de enjambrazón constituye la forma natural en que las abejas cambian su reina. No existe por lo tanto, intervención por parte del apicultor. En general, esta ocurre en la primavera, el verano o en los primeros meses de otoño. El reemplazo natural de las reinas difiere de la enjambrazón en que el enjambre está asociado a la reproducción de la especie y durante el proceso de enjambrado, las abejas crían varias reinas y finalmente la reina antigua abandona la colmena con un enjambre. Cuando se produce un reemplazo natural de la reina nunca se forma una colonia nueva. Las reinas de reemplazo se crían por necesidad de supervivencia de la colmena, sin embargo las reinas de enjambrazón se crían por la necesidad de mantener la especie.

 Las reinas de reemplazo son la respuesta de las abejas a un desempeño deficiente de la reina. Deciden pues, cambiarla. Es manifiestamente claro que para que esto suceda, la reina no está haciendo lo que las abejas “esperan” de ella. Razones tales como la enfermedad, una deficiente condición física (falta de alas, patas, traumatismos, vejez, enfermedades, espermateca agotada, reina proveniente de larvas inadecuadas, etcétera).

 Las abejas saben más acerca de la condición de su reina de lo que nosotros podríamos saber jamás. Las abejas determinan la validez –o no- de su reina a través de una sustancia química especial llamada feromona mandibular, que es producida por la reina mediante unas glándulas alojadas, como su nombre indica, en la sección mandibular de su cuerpo. Esta feromona se transmite a través del contacto con las
abejas que la limpian y la alimentan y, sucesivamente a las demás abejas de la colonia al compartir el alimento.

  La presencia de esta feromona inhibe la construcción de celdas reales, como así también el desarrollo de los ovarios de las obreras. Las abejas evalúan su reina basándose en los niveles de esta feromona. Cuando la cantidad percibida es insuficiente, las abejas comprenden que la reina no está realizando su trabajo adecuadamente. Consiguientemente se dedicarán a reemplazarla. Una reina joven presenta unos niveles de secreción de feromonas muy potente, y eso inhibe su reemplazo. A medida que envejezca presentará niveles hormonales cada vez más bajos y ello inducirá a las abejas a reemplazarla.

 Cuanto más fuerte sea la secreción de feromonas de la reina, más aceptable será para las abejas.

 Las reinas viejas son reemplazadas con más frecuencia las jóvenes. El tamaño de la población de la colonia también puede influir en que una colonia reemplace a su reina. Una reina puede secretar feromona suficiente para mantener cohesionada a una pequeña colonia.

 Una gran colonia es más probable que reemplace su reina debido a que la sobrepoblación provoca una mala distribución de feromonas de la reina a lo largo de la colmena.

 Por lo general, una reina que se sustituye a través de la substitución natural está fallando de alguna manera, tal vez es vieja y presenta un deficiente patrón de puesta.. Sin embargo, curiosamente, en ocasiones, las abejas sustituirán también reinas, jóvenes, vigorosas y que presentan una buena puesta. Para el apicultor, no es posible establecer la calidad de una reina con todos sus matices y sutilezas con la mera observación del patrón de cría, ya que es posible que esté generando una cría muy compacta, pero que no esté produciendo la cantidad de feromonas suficiente para satisfacer a las abejas de la colmena, o está infestada de Nosema o virus. A veces también, observamos reinas con un patrón de puesta irregular que no son reemplazadas. Esto puede deberse a que todavía produce altos niveles de feromonas o a otros factores tales como que la colonia tenga un alto comportamiento higiénico, envenenamiento y muchas variables más.

Continúa con la parte II ->

Añadir Comentario