Monitorización de colmenas: qué sensores sirven y cómo leer los datos

Monitorización de colmenas: qué sensores sirven y cómo leer los datos - MANEJO

Monitorizar una colmena es medir en continuo su peso, temperatura y humedad para decidir cuándo ir, no para dejar de ir. No sustituye a las revisiones presenciales: lo que hace es permitirte priorizar —a qué colmenar acudir y con qué urgencia—, adelantarte a la enjambrazón o al hambre, y ahorrar combustible y visitas en balde.

Los sensores, y cuáles valen la pena

SensorDónde vaQué te diceNuestra valoración
PesoBajo la colmenaFlujo de néctar, productividad, enjambrazón, consumo de reservas, muerte de la coloniaEl más útil. Ojo con la lluvia: puede falsear hasta 0,5 kg
TemperaturaInteriorPuesta, enjambrazón (34-38 °C), muerte de la colonia, alertas sanitariasImprescindible, junto al de humedad
HumedadInteriorRiesgo de patógenos y de pérdidas invernales. Normal: 40-65 %Útil; el propóleo y la cera distorsionan la lectura
Entrada/salidaPiqueraActividad, pico de trabajo, tasa de retorno, impacto del climaÚtil para leer la actividad
SonidoInteriorPresencia de reina (350-500 Hz), pre-enjambrazón, estrésPoco desarrollado. El que probamos se ensuciaba y daba 400 Hz constantes: sin información aprovechable
Gases (CO₂)InteriorComportamiento, cambio metabólico, estado sanitarioCaros, sensibles y difíciles de interpretar para la información que dan
Frecuencias de referencia: Qandour et al. 2008, Ferrari et al. 2008, Zacepins et al. 2015.

En esta guía


La situación del sector apícola y el cambio climático están obligando al apicultor a modificar sus hábitos de manejo y a controlar sus apiarios cada vez con más frecuencia. La monitorización es la forma de hacerlo sin multiplicar los kilómetros.

¿Qué parámetros se monitorizan?

La temperatura, la humedad y el peso, son tres factores determinantes para el desarrollo y la supervivencia de las colonias de abejas.

La medición continua de estos parámetros en el interior de las colmenas, puede aportar información útil acerca:

  • El momento óptimo para aplicar el tratamiento contra varroa en la colmena, según las oscilaciones de los cuadros de cría
  • El momento idóneo para realizar la recogida de la miel
  • La necesidad de alimentar las colmenas ante la falta de néctar
  • La prevención de la enjambrazón
  • Una intoxicación por pesticidas
  • Un aumento del riesgo de patógenos por un incremento en la humedad en el interior de la colmena

Pero, mejor vamos a detallar uno por uno cuáles son los parámetros que se miden y concretamente que información nos pueden proporcionar cada uno de ellos:

Peso

El sensor de PESO colocado bajo la colmena nos da información sobre:

  • Flujo de néctar
  • Productividad
  • Detectar si hubo enjambrazón
  • Evolución de la colmena
  • Consumo de reservas (cuando alimentar)
  • Estimación de la cantidad de abejas que entran y salen
  • Muerte de la colonia

Sonido

El sensor de SONIDO colocado dentro de la colmena nos da información sobre:

  • Presencia o ausencia de la reina: Reina 350-500Hz; Reina virgen 300-350Hz  (Qandour et al. 2008)
  • Identificación de las distintas especies de Apis mellifera
  • Muerte
  • Pre-enjambrazón: Cambio 150-500Hz (Ferrari et al. 2008) ó 110 Hz incremento (Zacepins et al. 2015)
  • Estado sanitario de la colmena durante el invierno: 200-250 Hz Obreras; 300-350 Hz Obreras bajo estrés (Qandour et al. 2008)

Es cierto que para la medición del sonido en las colmenas no hay muchas soluciones desarrolladas en el mercado. Por lo que hemos probado este sensor se contamina fácilmente y daban una frecuencia continua de 400Hz, no hemos obtenido información hasta el momento.

Temperatura

El sensor de TEMPERATURA colocado en el interior de la colmena nos da información sobre:

  • Cuando la colmena enjambra, la temperatura llega a 34-38 °C.
  • La cría se mantiene entre 33 y 36 °C, con el núcleo en torno a 34-35 °C. Mientras la colonia termorregula, ese valor apenas sigue a la temperatura exterior; cuando empieza a seguirla, es que ha dejado de hacerlo.
  • Nos dice si la colmena está muerta. Temperatura interna se iguala a la temperatura externa, va a decirnos que la colmena no termorregula.
  • Estado sanitario que ante temperaturas «raras» nos permite programar visita al colmenar

Gases

El sensor de GASES colocado dentro de la colmena nos da información sobre:

  • Comportamiento de la colmena
  • Cambio metabólico de la abeja
  • Estado sanitario
  • Valores CO₂ 0,1 — 4,3%

Bajo nuestro punto de vista son sensores muy caros, sensibles, poca información y de difícil interpretación.

Entrada y salida de abejas

El sensor de ENTRADA Y SALIDA DE ABEJAS se coloca en la piquera de la colmena, nos da información sobre:

  • Actividad
  • Conocer el pico de trabajo
  • Si hay enjambre
  • Tasa retorno
  • Impacto del clima en la actividad

¿Por qué es importante realizar un control remoto de nuestros apiarios?

Porque nos proporcionan información valiosa a lo largo de toda la temporada, lo que nos permite conseguir la racionalización de la toma de decisiones para mejorar la productividad y la rentabilidad de la explotación, la optimización de las prácticas apícolas mediante el ahorro de tiempo, y la reducción de la mortalidad de las colmenas.

No sustituyen las revisiones presenciales, pero permiten establecer prioridades tras el análisis de los datos.

En definitiva, conseguir reducir el número de visitas y saber cómo actuar adelantándote a los acontecimientos. Esto no solo supone un ahorro en combustible y tiempo, ya que atajar en tiempo y forma una enfermedad, hambruna, o cualquier deficiencia nos hará aumentar la productividad y disminuiremos los ratios de mortalidad de nuestro colmenar.

¿Con qué puedo monitorizar las colmenas?

Mediante dispositivos de control remoto para colmenas. Existen diferentes modelos en el mercado.

La tecnología de monitorización permite establecer diferentes tipos de alerta a tiempo real a través del dispositivo colocado dentro de la colmena (temperatura, humedad, señal, batería, etc.) y, con ello, adelantarnos a los posibles problemas que puedan aparecer.

Los dispositivos deben estar fabricados en plástico alimentario para evitar contaminación a las abejas y a los productos de la colmena.

La información se envía directamente desde el dispositivo intracolmena a un smartphone, tablet u ordenador a través de una sencilla aplicación, que permite interconectar distintos equipos para poder comparar la información.

Es importante igualmente que estos equipos no emitan señal en todo momento, como hacen los teléfonos móviles, sino solo de forma puntual, para minimizar la interferencia con las abejas.

Cómo monitorizar e interpretar los datos en cada momento del año

MomentoQué vesQué significa
Inicio de temporadaSubida gradual: ~0,1 °C/día (ene-mar), 0,4 (abr-jun), 0,5 (ago-sep)Se reanuda la puesta, o has capturado un enjambre
Flujo de mielSube temperatura y humedad en el alza; sube el pesoEstán llenando: momento de preparar la recogida
CampañaCaída repentina de temperatura (y de humedad)Urgencia: problema sanitario o enjambrazón
CampañaCaída gradualFalta de espacio, ausencia de reina o escasez de recursos
Fin de campañaBajada gradualNormal: menos puesta. Momento ideal para tratar varroa, con poca cría operculada
InviernoCaída repentinaProblema sanitario o falta de reservas: visita urgente
Cualquier momentoInterior = exteriorLa colonia no termorregula: probablemente muerta
Una advertencia que ahorra sustos: en invierno el bolo puede quedar lejos del sensor y dar una lectura que no es la del nido.

Al comienzo de la temporada

La temperatura interna del núcleo de cría se establece entre 33 °C y 36 °C de forma normal.

Un aumento gradual de la temperatura interior (alrededor de 0,1 °C/día en el periodo de enero-marzo; 0,4 °C/día en el periodo de abril-junio y 0,5 °C/día en el periodo de agosto-septiembre) muestra la reanudación de la puesta de huevos o la captura de un enjambre.

Durante el flujo de miel

La colocación del dispositivo en los cuadros del alza melaria permite identificar de forma remota el llenado de la misma. Es decir, podemos saber cuándo están llenando de miel los cuadros.

En dicho caso, al haber movimiento en las alzas, notaremos una subida de temperatura. Este factor, junto con una subida de la humedad nos indicaría el momento idóneo para ir a recoger las alzas.

Si además disponemos de un dispositivo báscula que mida el peso constante, obviamente notaremos un aumento de peso considerable cuando llenen las alzas.

Importante: Al utilizar la báscula para medir el peso de las colmenas, se debe considerar que factores ambientales, como la lluvia, pueden influir en las lecturas. La lluvia puede aumentar el peso de la colmena al mojarla y el secado puede reducirlo, a veces, en hasta 0,5 kg. También es esencial tener en cuenta cualquier cambio manual en la colmena. Por ejemplo, si el apicultor coloca o retira piedras en las tapas de las colmenas, esto afectará las mediciones de peso. Por tanto, es importante interpretar los datos de peso con estas consideraciones en mente.

Durante la campaña

Una caída repentina de temperatura indica la necesidad de visitar con urgencia el colmenar por un problema de salud o de enjambrazón (que suele cursar igualmente con una disminución de la humedad).

La disminución gradual de temperatura puede indicar una falta de espacio en la colmena, ausencia de reina o la escasez de recursos alimenticios (por clima desfavorable o presencia del avispón asiático).

Nota Adicional: Además de los sensores internos en la colmena, es esencial contar siempre con sensores de temperatura y humedad externos en el colmenar. Los datos recopilados por estos sensores externos son cruciales para compararlos con los obtenidos de los sensores internos en la colmena y tener así una visión más completa.

Al final de la campaña

Una disminución gradual de la temperatura puede considerarse normal: indica una reducción de la puesta de huevos y de los recursos nutricionales.

Este es el comienzo del periodo de invernada. Es el momento idóneo de aplicar los tratamientos para el control de varroa y conseguir mayor eficacia al haber menor cantidad cría operculada.

En invierno

Una caída repentina de temperatura indica un problema de salud y/o falta de reservas. Es una colmena que debemos visitar de forma urgente y actuar.

Ojo: en invierno el bolo invernal puede quedar en el lado opuesto al que está colocado el sensor, de modo que la lectura no refleje la temperatura real del nido.

En cualquier momento del año

La temperatura interna de la colmena debería estar en todo momento por encima de la temperatura externa. No obstante, esto no siempre es así, pues en muchas zonas de España en verano la temperatura sube de los 36 °C. Lo que obliga a las abejas a recoger agua y ponerla en la cámara de cría para refrigerar y mantener la humedad relativa de supervivencia de las larvas. La temperatura de moldeo de la cera de abeja son los 40 °C, por encima se vuelve blanda y los panales con miel de cera nueva se derrumban y pueden taponar la piquera asfixiando a la colonia; se da algunos años en Andalucía afectando a cantidades apreciables de colmenas, y, con menos frecuencia, en algunas otras zonas.

Si la temperatura interior y exterior de la colmena es idéntica, podría significar que la colmena está muerta. Conviene visitarla para evitar el riesgo de pillaje.

La humedad se considera normal durante la temporada cuando se sitúa entre un 40 y un 65%.

Cuando se utilizan sensores de humedad en las colmenas, hay que tener en cuenta que los valores del sensor de humedad pueden estar distorsionados por el propóleo y la cera.

El nivel de humedad interna está fuertemente relacionado con la temperatura interna, aunque también estará influenciada por varios factores, meteorológicos, de población de la colonia. Para España las únicas medidas que conocemos son las de la Universidad de Córdoba, que dan para el nido de cría alrededor de entre el 50 % y el 60 %; en dos años no han medido más del 60 % en la cámara de cría, y no más del 70 % en el resto de la colmena.

En teoría la tasa debería estar siempre por debajo del 90 % para evitar la proliferación de determinados hongos, pero es una barbaridad para nuestro clima.

Si tiene un nivel de humedad demasiado alto, habrá que reducir el volumen interior de la colmena y buscar la causa que lo provoca (reducción en la entrada, techo perforado, pérdida del techo, etc…)

La humedad excesiva, las corrientes frías, las colonias débiles y la mala calidad/cantidad de recursos (néctar y polen) se encuentran entre las principales causas de pérdidas de colmenas durante el invierno.

Bibliografía

Miguel Ángel Rodríguez Ramos, responsable de Vetó-Pharma España.

Imágenes Arnia UK

Ana Diéguez Antón, Fondo Europeo Agrícola de Desenvolvemento Rural. Proyecto: SOST-APÍCOLA.

Preguntas frecuentes

¿Qué se mide al monitorizar una colmena?

Principalmente peso, temperatura y humedad, que son los tres factores determinantes para el desarrollo y la supervivencia de la colonia. También existen sensores de sonido, de gases y de entrada y salida de abejas en la piquera.

¿La monitorización sustituye a las revisiones?

No. Lo que permite es establecer prioridades: saber a qué colmenar hay que ir y con qué urgencia. El ahorro está en evitar visitas innecesarias y en llegar a tiempo a las que sí importan.

¿Cuál es la temperatura normal dentro de una colmena?

El núcleo de cría se mantiene entre 33 y 36 °C. Durante la enjambrazón puede subir a 34-38 °C. Si la temperatura interior se iguala a la exterior, es señal de que la colonia ya no termorregula y probablemente esté muerta.

¿Cuál es la humedad normal en una colmena?

Entre el 40 y el 65 % durante la temporada. Las únicas medidas que conocemos para España, de la Universidad de Córdoba, dan entre el 50 y el 60 % en el nido de cría, sin superar el 60 % en la cámara ni el 70 % en el resto de la colmena.

¿Es fiable la báscula de una colmena?

Sí, pero hay que interpretar los datos. La lluvia puede aumentar el peso al mojar la colmena y el secado reducirlo hasta 0,5 kg. También afecta cualquier cambio manual, como poner o quitar piedras sobre las tapas.

¿Merecen la pena los sensores de sonido y de gases?

Por nuestra experiencia, hoy no. Los de sonido están poco desarrollados y se contaminan con facilidad: el que probamos daba una frecuencia constante de 400 Hz sin información aprovechable. Los de gases son caros, sensibles y difíciles de interpretar para lo que aportan.

¿Qué debe cumplir un dispositivo dentro de la colmena?

Estar fabricado en plástico alimentario para no contaminar a las abejas ni a los productos de la colmena, y no emitir señal de forma continua, sino solo puntualmente, para minimizar la interferencia.

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ISNI 0000 0005 1801 1100 | Joshua Ivars es gerente de LA TIENDA DEL APICULTOR y autor del blog, donde comparte contenido técnico y práctico para apicultores. Con amplia experiencia en el sector apícola, se dedica a ofrecer consejos y soluciones basadas en las necesidades reales del apicultor, aportando su conocimiento en productos y prácticas esenciales para la apicultura.

3 comentarios
  1. Este artículo es muy bueno, porque no deja casi nada de las abejas sin incluir de co cuidarlas y tener un mejor resultado de ellas. Gracias darme de su conocimiento y así poder cuidar este valioso recurso de la naturaleza.

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