Abejaruco y colmenas: impacto real y medidas preventivas

Pareja de abejarucos europeos posada en una rama

El abejaruco europeo (Merops apiaster) es un ave migratoria protegida que captura insectos al vuelo, incluidas abejas. Puede reducir la actividad y las reservas de algunos colmenares, pero el impacto varía mucho entre emplazamientos, épocas y años. La respuesta útil es medir el problema y aplicar prevención no letal, no perseguir al ave.

Los trabajos realizados en España muestran dos efectos posibles: depredación directa y menor salida de pecoreo cuando hay abejarucos alrededor. También muestran que dos colmenares cercanos pueden sufrir presiones muy diferentes. Por eso no es correcto convertir una estimación de abejas consumidas en «tantas aves se comen una colmena».

Qué hacer

  • Registrar presencia, actividad de vuelo, peso, cría y reservas.
  • Revisar emplazamiento, sombra, agua y posaderos próximos.
  • Valorar malla de sombreo o traslado si el daño está demostrado.
  • Consultar a la autoridad autonómica, ENESA y la póliza vigente.

Qué no hacer

  • Disparar, capturar, perseguir o destruir nidos.
  • Instalar posaderos electrificados o redes que puedan atrapar aves.
  • Confiar en ruidos, siluetas o espantadores como solución garantizada.
  • Atribuir cualquier pérdida al abejaruco sin descartar sanidad, hambre o clima.
Abejaruco europeo sujetando un insecto con el pico
El abejaruco captura insectos en vuelo y suele manipularlos desde un posadero antes de ingerirlos.

Qué es un abejaruco y cómo reconocerlo

El abejaruco europeo es un ave esbelta, de pico largo y curvado, alas puntiagudas y plumaje azul, verde, castaño y amarillo. Su reclamo es muy característico y a menudo permite detectarlo antes de verlo. Es gregario: puede desplazarse, alimentarse y descansar en grupos.

Las poblaciones que crían en la península ibérica llegan en primavera y regresan a África a finales del verano y durante el paso otoñal. Las fechas cambian con la latitud, el año y las condiciones meteorológicas; no existe un calendario idéntico para toda España. En algunas zonas, los grupos migratorios aumentan la presión temporal sobre los colmenares aunque no nidifiquen cerca.

¿Dónde hace el nido el abejaruco?

Excava un túnel en taludes de tierra o arena, cortados de caminos, graveras, barrancos y orillas. Una colonia de cría puede concentrar muchas aves en un área pequeña. Los nidos y lugares de reproducción están protegidos: no deben taparse, excavarse ni molestarse para intentar alejar a los ejemplares.

Al elegir un apiario nuevo, observa taludes activos, rutas de vuelo y posaderos antes de instalar las colmenas. Nuestra guía para elegir el emplazamiento del colmenar ayuda a valorar también acceso, agua, viento, sombra, flora y seguridad.

Qué come el abejaruco y por qué visita los colmenares

Su dieta incluye abejas, avispas, abejorros, libélulas, mariposas, tábanos, escarabajos y otros insectos voladores. La proporción cambia según la abundancia local. Un colmenar concentra miles de presas que despegan y aterrizan por rutas previsibles, lo que puede convertirlo en un punto de caza rentable, especialmente cuando escasean otros insectos.

Desde un cable, una rama, una valla o un árbol seco, el ave localiza la presa y sale a capturarla. La proximidad de posaderos cómodos puede aumentar el uso de un apiario. Eso no autoriza a talar vegetación, alterar hábitats o instalar dispositivos lesivos: la prevención empieza en el diseño del emplazamiento y en estructuras seguras.

Cómo puede afectar el abejaruco a las colmenas

Depredación directa

Los abejarucos capturan obreras y, de forma ocasional, podrían interceptar reinas o zánganos durante vuelos de fecundación. La pérdida de una abeja no equivale siempre al mismo daño: importa la época, la fuerza de la colonia, la tasa de reposición, la duración de la presión y si se concentra en núcleos o colonias ya debilitadas.

El informe de MITECO sobre el estudio extremeño recoge una estimación de 575 a 2.090 abejas ingeridas por ave y año, con abejas en torno al 42 % de la dieta en aquel contexto. Es una referencia regional, no una cifra para calcular pérdidas en cualquier apiario. Multiplicarla por aves y compararla con la población teórica de una colmena ignora reposición, estacionalidad y procedencia de las presas.

Reducción de la actividad de pecoreo

El efecto indirecto puede ser tan importante como las capturas: con aves cazando cerca, disminuyen las entradas y salidas. Menos pecoreo significa menos néctar, polen y agua, y puede repercutir en la cría y en las reservas. No debe afirmarse que «el canto paraliza la colmena» de manera automática; el sonido sirve como indicador de presencia, mientras que el daño se confirma con actividad, peso y estado de la colonia.

Un impacto muy desigual

La presión tiende a aumentar cerca de colonias de cría, rutas migratorias, lugares con posaderos y en periodos con menos presas alternativas. Sequía, calor y ausencia de agua pueden agravar el cuadro. Sin embargo, colmenares separados por pocos kilómetros pueden tener resultados distintos; antes de invertir en una estructura hay que demostrar que ese asentamiento es realmente vulnerable.

Cómo saber si el daño es relevante: protocolo de seguimiento

Una impresión puntual no basta para distinguir el efecto del abejaruco de varroa, falta de reina, hambre, calor, sequía o una floración fallida. Crea una línea base antes del periodo de presencia y repite observaciones con el mismo método.

  1. Delimita el periodo. Anota primera y última detección, horas de mayor presencia y cambios tras lluvia, viento o paso migratorio.
  2. Registra las aves. En intervalos fijos, cuenta ejemplares, ataques observados, llamadas y posaderos utilizados. Separa observación de estimación.
  3. Mide la actividad de las abejas. Cuenta entradas durante el mismo tiempo y a la misma hora en colmenas marcadas; compara jornadas con y sin presencia.
  4. Controla la colonia. Peso, cuadros cubiertos de abejas, superficie de cría, reservas de miel y polen, reina y sanidad.
  5. Guarda contexto. Temperatura, viento, floración, disponibilidad de agua, tratamientos, alimentación y movimientos.
  6. Usa un testigo. Si es posible, compara con otro asentamiento o con un grupo equivalente sometido a una medida preventiva.
Colmena con sistema de registro de temperatura, peso y entrada de abejas
El seguimiento instrumental permite relacionar presencia de aves con entrada de abejas, peso y temperatura, sin depender solo de impresiones.

Una grabadora o un sensor acústico puede cuantificar periodos de presencia si se valida bien la identificación del reclamo. No calcula por sí solo la pérdida económica ni sustituye la inspección. Fotografías, vídeos, coordenadas, partes de visita y registros de colmenas son además útiles si se solicita una peritación.

Grabadora Melixa utilizada para registrar cantos de abejaruco en un colmenar
Equipo empleado para registrar la actividad acústica del abejaruco. La moneda muestra su escala.

Qué dicen los estudios realizados en España

Los primeros trabajos regionales encontraron resultados variables y probaron jaulas, disuasores y comparaciones entre zonas. La evidencia más completa citada por MITECO procede del seguimiento de 58 colmenares de Extremadura entre 2013 y 2015, publicado por Moreno-Opo, Núñez y Pina en 2018.

  • Una mayor abundancia de abejarucos se relacionó con menor actividad de las abejas y con menos recursos en las colmenas —miel, polen y cría—.
  • La intensidad no fue uniforme: emplazamiento, momento y disponibilidad de otros insectos influyeron en la interacción.
  • La malla de sombreo sobre el colmenar redujo la depredación próxima y atenuó la temperatura de las colmenas en el contexto estudiado.
  • Los señuelos de depredadores y otros sistemas disuasorios no ofrecieron una solución universal y pueden perder efecto por habituación.

La conclusión práctica no es que cualquier malla funcione. Una jaula permeable alrededor de las colmenas puede dejar que las aves capturen abejas después de salir. El resultado más favorable se asocia a sombrear el conjunto y alejar la zona inmediata de caza, con un diseño tensado, seguro y adaptado al asentamiento.

Estructura de malla instalada sobre un colmenar para reducir ataques de abejaruco
Estructura de un ensayo anterior. No todas las «jaulas» son equivalentes a la malla de sombreo descrita después por MITECO, y su eficacia no debe darse por supuesta.

Medidas preventivas: evidencia, límites y aplicación

MedidaQué apoyo tieneLimitaciones y control
Elegir o mover el emplazamientoReduce exposición a colonias de cría, rutas intensas y posaderos.Requiere terreno alternativo, logística y comparación previa; no se alteran nidos ni hábitats.
Sombra naturalDificulta la caza inmediata y mejora el microclima.No basta cualquier árbol; hay que valorar vuelo, acceso, riesgo de ramas e incendios.
Malla de sombreo sobre el conjuntoLa evidencia extremeña y la ficha de MITECO describen reducción del efecto.Inversión, viento, montaje, mantenimiento y permiso del terreno; diseño sin riesgo de atrapamiento.
Agua dentro de la zona protegidaReduce salidas de hidratación y ayuda con calor.Debe mantenerse limpia, estable y con superficies contra ahogamiento.
Jaulas pequeñas o malla solo frente a piquerasResultados inconsistentes.Las abejas pueden ser capturadas al alejarse; puede entorpecer el vuelo.
Ruidos, siluetas y señuelosNo han demostrado eficacia sostenida.Habituación, molestias y trabajo continuo; no deben dañar fauna ni vecinos.
Traslado temporalElimina la exposición local cuando existe una alternativa.Coste, estrés, disponibilidad de asentamientos, movimiento de colmenas y normativa.
La medida debe compararse con un grupo o periodo de referencia. En móvil, desliza horizontalmente para ver todas las columnas.

Cómo es la malla propuesta por MITECO

La ficha técnica ministerial describe un techado de malla de sombreo con una opacidad mínima del 70 %, instalado a unos dos metros del suelo y tensado sobre postes. Añade un cerramiento lateral de red plástica con luz aproximada de 50 × 100 mm y bebederos dentro de la zona protegida. El objetivo es mantener al ave fuera del entorno inmediato sin impedir la entrada y salida de las abejas.

Estas medidas son una referencia de diseño, no una orden de montaje idéntica en cualquier finca. Calcula viento y cargas, protege tensores, revisa que ninguna ave pueda quedar atrapada y obtén permiso del titular. MITECO diferencia modalidad fija y móvil. En un apiario trashumante, el coste y el tiempo de montaje pueden hacer preferible otro asentamiento.

Medidas que deben descartarse

No utilices disparos, captura con redes, cetrería, destrucción de nidos ni posaderos electrificados. Además del riesgo para el ave y otras especies, las pruebas citadas por MITECO no demostraron una eficacia útil de las principales técnicas de persecución o disuasión. Cualquier actuación excepcional sobre fauna protegida requiere autorización expresa de la administración competente; no se presume.

Protocolo de actuación en un colmenar afectado

  1. Descarta otras causas. Revisa reina, varroa, reservas, intoxicación, calor, agua, floración y deriva.
  2. Documenta durante varios días. Presencia, ataques, actividad de vuelo, peso, cría, miel y polen, junto con meteorología.
  3. Localiza el patrón. Horas, posaderos, dirección de llegada, taludes de cría sin aproximarte ni molestar y grupos de paso.
  4. Aplica primero medidas simples. Agua segura, sombra disponible, retirada de posaderos artificiales que sean tuyos y traslado de colmenas dentro de la finca si cambia la exposición.
  5. Haz un canario. Prueba la malla o el cambio de ubicación en un grupo comparable y mide antes de extenderlo a todo el apiario.
  6. Escala o traslada. Si el daño persiste y el canario funciona, amplía. Si no funciona, evita seguir invirtiendo y valora el movimiento temporal.
  7. Comunica pronto. Si existe póliza o ayuda, sigue sus plazos y requisitos desde el primer indicio; una peritación tardía puede no reconstruir el daño.

Ficha mínima para documentar el daño

Fecha, coordenadas y asentamiento; número de colmenas; fotografías; ejemplares o llamadas por intervalo; ataques observados; entradas de abejas; peso; cuadros de abejas, cría, miel y polen; reina; varroa y tratamientos; alimentación; floración; temperatura, viento y lluvia; medida aplicada y resultado.

Protección legal, ayudas y seguro apícola

Merops apiaster figura en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial del Real Decreto 139/2011. La Ley 42/2007 prohíbe las actuaciones destinadas a matar, capturar, perseguir o molestar a estas especies, así como destruir o deteriorar nidos y lugares de reproducción, reposo o invernada.

Si una medida puede afectar al ave o a un nido, consulta antes al órgano de medio ambiente de la comunidad autónoma. Una excepción legal no es automática por existir daño económico; necesita expediente y autorización bajo las condiciones que establezca la administración.

El seguro de explotación apícola de ENESA mantiene documentación específica y puede incluir una garantía adicional por desabejado repentino provocado por abejaruco. El ámbito geográfico, las fechas, carencias y condiciones cambian entre planes y no cubren cualquier pérdida en cualquier zona. Comprueba la Línea 411 vigente de ENESA y la información actual de Agroseguro antes del periodo de contratación.

Las ayudas preventivas también dependen de la convocatoria autonómica y de la campaña. Pregunta por inversiones en mallas, asistencia técnica o medidas agroambientales, y conserva facturas, planos, registros y evidencias del asentamiento.

Preguntas frecuentes sobre el abejaruco

¿El abejaruco está protegido en España?

Sí. Está incluido en el Listado de Especies Silvestres en Régimen de Protección Especial. No se puede matar, capturar, perseguir, molestar ni destruir sus nidos. Consulta a la comunidad autónoma ante cualquier actuación que pueda afectarlo.

¿El abejaruco solo come abejas?

No. Come diversos insectos voladores. La importancia de la abeja en la dieta cambia por lugar y época. Un colmenar puede concentrar presas cuando otros insectos escasean.

¿Cuándo hay abejarucos en España?

Principalmente desde la llegada primaveral hasta el regreso a África a finales del verano y durante el paso otoñal. Las fechas y los picos de presencia varían; registra los de tu apiario en vez de usar un calendario nacional rígido.

¿Puede comerse una colmena entera?

La pregunta simplifica demasiado. Las aves capturan abejas de varias colonias y zonas, mientras cada colonia cría nuevas obreras. El daño depende de la presión acumulada, el momento, la fuerza y el efecto sobre el pecoreo; se mide con población, cría, reservas y peso, no con una equivalencia aritmética.

¿Las mallas de sombreo funcionan?

En el estudio extremeño redujeron la depredación próxima y mejoraron el microclima, por lo que MITECO las propone para colmenares expuestos. No cualquier red produce ese resultado: importan opacidad, altura, laterales, tensión, seguridad y mantenimiento.

¿Sirven los sonidos o las siluetas de rapaces?

No han demostrado una eficacia sostenida y las aves pueden habituarse. No conviene basar en ellos la protección principal ni causar molestias a fauna, ganado o vecinos.

¿Cómo reclamo un daño?

Revisa la póliza y comunica el siniestro dentro de sus plazos. Documenta presencia, ubicación, colmenas afectadas, fecha, vigor, cría, reservas, peso y otras causas descartadas. Para ayudas, consulta la convocatoria de tu comunidad autónoma; las condiciones no son permanentes ni iguales en todo el territorio.

Fuentes oficiales y científicas

Abejaruco y colmenas: impacto real y medidas preventivas - SANIDAD
joshua@latiendadelapicultor.com |  + posts

ISNI 0000 0005 1801 1100 | Joshua Ivars es gerente de LA TIENDA DEL APICULTOR y autor del blog, donde comparte contenido técnico y práctico para apicultores. Con amplia experiencia en el sector apícola, se dedica a ofrecer consejos y soluciones basadas en las necesidades reales del apicultor, aportando su conocimiento en productos y prácticas esenciales para la apicultura.

7 comentarios
  1. Entre la varroa, la avispas asiáticas, otras enfermedades y este pájaro que es muy bonito. me sorprende como las abejas siguen sobreviviendo. Esto se debe al gran trabajo de nuestros apicultores, si no no tiene otra razón lógica.

  2. Si el abejaruco se alimenta, entre otros muchos insectos voladores, de abejas y avispas ¿no será especialmente colaborativo para acabar con la avispa asiática?

  3. Comprendo perfectamente la preocupación de los apicultores sobre el daño que pueda ocasionar éste ave a las colmenas. Ahora bien, tal como demuestran los estudios realizados y que aquí muy bien se exponen, los porcentajes de daño que pueden hacer son remediables en alguna que otra medida e igualmente buscar alguna que otra solución intermedia.
    Pero hay un asunto que no tiene ni justificación ni perdón. Como fotógrafo de naturaleza durante muchísimos años tanto mis compañeros como yo seguimos la evolución de estas aves, llegada, alimentación, nidificación, partida, etc., y lo imperdonable está en aquellos que se dedican a introducir botellas en la entrada de los nidos cuando están ahí los padres y los pollos.
    Sin embargo, no se preocupan de cuidar sus abejas cuando trasladan las colmenas a lugares de interés por floración y una vez terminada la recolecta de polen por las abejas, retiran las colmenas dejando atrás a miles de ellas sin agua ni recurso de refugio, ni nada de nada. Esto lo hemos visto y comprobado cuando a los aguaderos que instalamos para fotografiar aves, acuden una inmensa cantidad de abejas para beber y que ya les han quitado las colmenas y abandonado a su suerte.
    Seamos justos en todos los términos, no sólo para atacar a estas aves.

    1. Las abejas acuden a beber donde encuentran agua, eso es normal, pero me resisto a pensar que dejen abejas abandonadas, pues no conozco a nadie que traslade sus colmenas durante el día en horas de pecoreo; normalmente se trasladan por la noche cuando las abejas están en la colmena. No digo que no haya algún caso, pero estoy convencido que si lo hay será algo muy excepcional.
      En cuanto a los abejarucos, pues si tienes como hobby 3 o 4 colmenas y las encuentran una bandada de abejarucos, fácilmente te quedas sin ninguna en un mes, o se debilitan y no aguantan la invernada.

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