El otoño no cierra la temporada: la abre. Entre septiembre y noviembre nacen las abejas que van a sostener la colmena hasta marzo y, a la vez, la varroa alcanza su máximo sobre una cría cada vez más escasa. Lo que hagas en estas semanas —tratar a tiempo, alimentar con proteína, cambiar la reina que no vale, ajustar espacio y reservas— decide cuántas colmenas arrancan en primavera y con qué fuerza. Esta guía ordena esas decisiones con las cifras de cada una.
Las cinco tareas del otoño
- Varroa: medir al retirar las alzas, tratar sin esperar y comprobar la eficacia dos semanas después. Objetivo: menos de 50 ácaros residuales por colmena.
- Abejas de invierno: proteína en septiembre para que nazcan «gordas». Tortas del 14-20 % si no entra polen.
- Reina: evaluar la puesta y cambiar la que no vale, antes de que el frío cierre la ventana.
- Espacio y reservas: 30-40 kg de peso, volumen ajustado a la abeja, débiles unidas y piquera reducida.
- Campo y defensa: aprovechar las floraciones de otoño y frenar velutina, pillaje y ratones.
Guía de temporada. Viene de apicultura en verano y sigue en apicultura en invierno. El año completo, en el calendario apícola.
1. Por qué el otoño decide la primavera: las abejas de invierno
Una colmena cría dos abejas distintas a lo largo del año. La de verano vive 4-6 semanas: nace, cuida cría, construye, pecorea y muere gastada. La de invierno, la abeja diutina, vive 160-200 días. Nace entre mediados de agosto y mediados de septiembre según la zona, apenas cría, y acumula en el cuerpo graso vitelogenina, una proteína de reserva que le da longevidad, defensas y la capacidad de producir jalea real en febrero para las primeras larvas del año siguiente.
| Abeja | Vida | Qué la define | Qué la arruina |
|---|---|---|---|
| De verano | 4-6 semanas | Poca reserva corporal; nace y trabaja | El desgaste normal de la campaña |
| De invierno (diutina) | 160-200 días | Cuerpo graso cargado de vitelogenina; sostiene el bolo hasta marzo y cría las primeras larvas | Nacer parasitada por varroa o nacer sin polen: vive menos de 160 días y la colmena se queda sin relevo en enero |
Las curvas que se cruzan. Desde julio la población de abejas baja y la de varroa sigue subiendo hasta octubre. En un modelo de clima templado se pasa de 6 varroas por cada 100 abejas en julio a 35 por cada 100 en septiembre-octubre sin hacer nada. Una colmena con esa carga puede parecer sana en noviembre y estar vacía en enero: es el cuadro típico del síndrome de desaparición de colmenas, que junta varroa de otoño, residuos en la cera y mala nutrición.
El ácaro se alimenta precisamente del cuerpo graso. Una diutina que nace parasitada en la pupa tiene menos vitelogenina, un sistema defensivo peor desarrollado, alas dañadas por el virus DWV y una vida más corta. Por eso todo lo que viene después en esta guía cuelga de lo mismo: que las abejas de invierno nazcan sanas y bien comidas.
2. Varroa: medir, tratar a tiempo y comprobar
Cuándo tratar
En cuanto retires las alzas, no en una fecha fija. La idea de «trato en septiembre, después de la cosecha, antes imposible» es la que más colmenas pierde: si la cosecha se alarga, las abejas de invierno nacen bajo la carga máxima del ácaro. Si tienes que apurar una floración tardía, haz un tratamiento suave sobre las varroas foréticas con un producto de baja toxicidad (fórmico, oxálico o timol) y deja el tratamiento de fondo para cuando el alza esté fuera.
Legalmente es obligatorio al menos un tratamiento al año, con medicamento registrado y receta veterinaria. La lista viva y las fichas técnicas están en CIMAVET, la base de la Agencia Española de Medicamentos. Los productos autorizados y cómo se piden están en tratamientos contra varroa con receta; el fondo del problema, en qué es Varroa destructor y cómo tratarla.
| Cifra | Valor | Qué significa |
|---|---|---|
| Alarma temprana (primavera) | 1 % sobre abeja adulta | Nivel en el que ya conviene actuar al inicio de temporada |
| Techo antes de tratar (Pajuelo, 2025) | 3 % sobre abeja adulta o 9 % sobre cría de obrera | Por encima, la colmena entra en fase terminal en un par de meses |
| Crecimiento del ácaro | x2 al mes sin zánganos, x3 con zánganos | Cada mes de retraso multiplica el problema |
| Objetivo tras el tratamiento (Véto-pharma, 2024) | Menos de 50 varroas residuales por colmena | Es lo que garantiza que las diutinas nazcan limpias |
Cómo medir
- Diez colmenas por asentamiento: cinco de la primera fila, donde entran las pecoreadoras cargadas de ácaros por deriva, y cinco sospechosas: abejas con alas dañadas en la piquera, varroas muertas en el fondo, colmenas agitadas o con pillaje.
- Sobre cría de obrera: un cuadrado de 100-200 celdillas operculadas en el cuarto superior delantero del panal, desoperculadas con cuchillo corto bien afilado. Se cuentan las varroas que se mueven, se cuentan las pupas y se divide. No sirve la cría de zángano: da porcentajes erráticos.
- Sobre abeja adulta: 200-300 obreras con azúcar glas (desprende el 20-30 % de las varroas), alcohol o CO₂. Mirar a simple vista no vale: el 80 % de los ácaros van en la parte ventral.
El procedimiento con fotos está en diagnóstico de varroa, y el material en diagnóstico de enfermedades.
Qué tratamiento elegir en otoño
No hay un producto bueno para todo el mundo: depende de la temperatura de tu otoño, de si hay cría y de qué usaste el año pasado. Esta tabla resume las materias activas registradas en España a enero de 2025; la ficha técnica de cada medicamento manda sobre cualquier resumen.
| Materia activa | Cómo actúa | Cuándo encaja en otoño | Ojo con |
|---|---|---|---|
| Amitraz (tiras Apivar, Apitraz; Amicel en 2 aplicaciones a 12 días) | Contacto, larga duración: cubre varios ciclos de cría | El tratamiento de fondo con cría presente. Muy efectivo; sin resistencias descritas en España a esa fecha | Retirar las tiras al terminar el plazo y rotar con otra materia para conservar su eficacia |
| Flumetrina, tau-fluvalinato (Bayvarol, Apistan) | Contacto, tiras de larga duración | Alternativa de rotación | Resistencias frecuentes: comprobar siempre la eficacia con un conteo posterior |
| Ácido fórmico (Formicpro, Varromed con oxálico) | Vapor; la única molécula que entra bajo el opérculo | Otoño templado, entre 15 y 29 °C con actividad. Apto en ecológico | No en colmenas débiles; piquera abierta; corta la puesta unos 5 días y sube la agresividad los primeros días |
| Timol (Apiguard, Thymovar) | Vapor, dos aplicaciones separadas 2-4 semanas | Otoño con actividad y 15-30 °C. Apto en ecológico | Con frío deja de evaporar; desplaza a las abejas de la zona de aplicación |
| Ácido oxálico (Api-Bioxal, Oxybee, Varroxal por goteo o sublimación; Calistrip Biox en tiras) | Contacto; no entra bajo el opérculo. Sin residuos en miel ni cera | Con poca o ninguna cría: final del otoño y recuperación invernal. Las tiras de liberación lenta pueden usarse con cría si hay paso de abeja por ambas caras. Apto en ecológico | Corrosivo: guantes, gafas y mascarilla. Por encima de 3 °C exteriores para el goteo |
La regla de los 40 días. Un acaricida de contacto tarda unos 3 días en repartirse por el pelo de las abejas. Las varroas que estaban bajo opérculo al empezar salen durante los 12 días siguientes, pasan 3-11 días sobre abeja adulta y vuelven a operculararse otros 12. Para que el producto alcance a ese segundo ciclo hacen falta unos 40 días de acción, y una semana más si hay cría de zángano. De ahí que las tiras se dejen el plazo completo del prospecto y ni un día más: dejarlas puestas todo el invierno no mata más varroas, solo selecciona las resistentes.
Tres reglas de manejo, sea cual sea el producto: nunca con las alzas de miel puestas; colocar las tiras en el centro de la cría y moverlas si el grupo de abejas se desplaza; y proteger al que aplica con guantes, ropa y mascarilla adecuadas. La cera de la cámara de cría acumula residuos de todos estos tratamientos y los devuelve al polen almacenado: por encima de 100 ppb en polen ya se mide mortalidad de cría y pérdida de colmenas en invierno. Es una razón más para renovar el 20-30 % de los panales cada año y estampar solo con cera de alzas, que lleva tres veces menos residuos.
Comprobar la eficacia
Un tratamiento eficaz al 90-95 % deja vivo entre el 5 y el 10 % de lo que había. Si partías de 500 ácaros, quedan 25-50 y estás salvado; si partías de 10.000, quedan 500-1.000 y la colmena sigue en peligro. Por eso el conteo de después del tratamiento es el que dice si has terminado: hazlo una o dos semanas después de retirar el producto.
| Ácaros al empezar | Quedan con eficacia del 95 % | Quedan con eficacia del 90 % | Situación |
|---|---|---|---|
| 500 | 25 | 50 | Objetivo cumplido |
| 2.000 | 100 | 200 | Hace falta un segundo golpe |
| 10.000 | 500 | 1.000 | Colmena en riesgo aunque el producto haya funcionado |
Si el conteo sigue alto, antes de hablar de resistencia repasa lo que suele explicarlo: una infestación inicial enorme, una aplicación corta o con temperaturas fuera de rango, y sobre todo la reinfestación. Las colmenas que colapsan por varroa son un cebo irresistible para el pillaje de las vecinas, que se llevan la miel y los ácaros. Retira del colmenar cualquier colmena muerta el mismo día que la veas; la varroa aguanta unos 10 días sin abeja, así que el material vacío se puede reutilizar después de ese plazo. Si aun así queda carga, la salida es un tratamiento de recuperación con oxálico cuando no haya cría, que en buena parte de España es diciembre o enero y en el litoral mediterráneo a veces no llega nunca. Lo desarrollamos en la guía de invierno y en la estrategia integral contra varroa.
3. Alimentación de otoño: proteína hoy, arranque en marzo
El otoño mediterráneo llega seco. Si no llueve en septiembre, la colmena cría a sus abejas de invierno con abeja vieja, poco polen y de pocas plantas, y ese es el escenario de la malnutrición otoñal: larvas casi secas de jalea, obreras con el abdomen más corto que las alas, pupas canibalizadas, celdillas de polen de un solo color. La dieta correcta es 80 % miel y 20 % polen de al menos 4-5 plantas distintas; cuando el campo no la da, la pones tú.
| Objetivo | Qué dar | Cuánto | Condición |
|---|---|---|---|
| Crecer población (hay puesta y polen escaso) | Torta proteica del 14-20 % de proteína, con jarabe 1:1 si hace falta estímulo | Raciones pequeñas, unos 250 g por semana, que se acaben en pocos días | Al menos 18 °C a lo largo del día. Tortas más ricas fermentan y se rechazan |
| Completar reservas sin estimular | Jarabe denso 2:1 o sustituto de miel | 1-2 kg por colmena y semana durante 3 semanas; nunca más de 5 kg semanales | Por encima de esa cantidad se almacena en los panales y contamina la siguiente cosecha |
| Mantener (frío, sin puesta) | Pasta o fondant con no más de un 4 % de proteína si no hay polen almacenado | Alrededor de 1,5 kg por colmena y mes | Sólido, sobre el racimo. El jarabe ya no: por debajo de 12 °C las abejas que lo visitan se enfrían y mueren ahogadas |
Dos reglas de colocación que evitan la mayoría de fracasos. El alimento va en zona calefactada, a no más de 10 cm de la cría: fuera de esa zona las abejas no lo tocan cuando refresca, y en Layens eso obliga a abrir una cuña junto a los cabezales de los cuadros con cría. Y el jarabe se pone al atardecer, sin derramar una gota, con la piquera reducida: en otoño no hay flujo y cualquier olor a azúcar desata el pillaje. La colmena que no come hay que marcarla y revisarla: casi siempre esconde un problema de reina o de enfermedad.
Cuánta reserva dejar
Una colmena entra bien en el invierno con 30-40 kg de peso total. El estudio de Neobeitar en Extremadura sobre supervivencia invernal puso como primer factor tener al menos 3.500 cm² de miel operculada: un panal y medio de Layens o Dadant, dos de Langstroth. Por debajo, se completa ahora, en octubre, no en enero.
Sobre la miel de otoño hay una tentación y una trampa. La tentación es cosecharla: la práctica dice que dejarla sale más barato que el jarabe que la sustituye, y que lo que no se cosecha en noviembre se cosecha en marzo como miel de primavera (la alimentación otoñal lo desarrolla). La trampa es contar con ella a ciegas: la miel de hiedra y la de brecina cristalizan en el panal en cuestión de días, tan duras que en pleno invierno el racimo no puede consumirlas. Si tu reserva es de esas floraciones, deja también panales de miel de verano o completa con jarabe denso a tiempo.
4. La reina: cambiarla ahora o pagarlo en primavera
La revisión de reinas de otoño se hace después del tratamiento y antes de que el frío cierre la ventana: en la mayor parte de España, septiembre y la primera mitad de octubre. Se mira lo mismo que en primavera, pero la consecuencia es distinta: la reina que falla ahora no va a poner las diutinas que necesitas, y en noviembre ya no hay forma de arreglarlo.
| Lo que ves | Qué haces |
|---|---|
| Puesta compacta, más del 90 % de celdillas operculadas con cría viva, reservas en el arco | Nada. Es la reina que quieres |
| Cría salpicada tras el tratamiento, sin varroa ni loque que lo explique; alas desflecadas; puesta que cae | Cambiarla ahora por una reina fecundada, mientras haya algo de entrada y temperatura para que la acepten |
| Varios huevos por celdilla, cría de zángano en celdilla de obrera | Colmena zanganera: no se salva con una reina. Unir su abeja a una colmena con reina |
| Reina de dos años o más, aunque ponga | Programar el cambio: el recambio anual reduce enjambrazón y sostiene la puesta de otoño |
En otoño no se crían reinas: sin zánganos no hay fecundación. Las reinas se compran o vienen de la cría que hiciste en verano. Si vas a introducirlas, hazlo cuanto antes en septiembre: con cría joven abundante y jarabe, la aceptación es buena; en noviembre, con la colmena cerrándose, es una lotería. Reinas fecundadas y núcleos, en material vivo.
5. Equilibrar el colmenar: espacio, débiles y almacén
Una colmena en otoño debe ocupar solo el espacio que sus abejas pueden calentar. La cría necesita 33-35 °C y las abejas pierden la movilidad por debajo de unos 12 °C: cada cuadro vacío que dejas es calor gastado, humedad condensada y un rincón para la polilla. La lista es corta y se hace en una sola visita:
- Retirar alzas vacías y cuadros sin abeja. Comprime el nido con diafragmas y, en zonas frías, con un poncho que deje paso de aire por delante y por detrás.
- Unir las colonias de menos de 4-5 cuadros de abeja. Difícilmente pasan el invierno, y si lo pasan llegan a marzo sin fuerza para remontar. Una viva vale más que dos muertas: la regla de Farrar explica por qué, y cómo unir colmenas lo lleva a la práctica.
- Cuadros de miel a los lados del racimo, nunca lejos de él: la comida que queda fuera de la zona caliente no se consume, y la colmena muere de hambre con reservas.
- Reducir la piquera. Sirve contra el pillaje, contra la velutina y contra los ratones, que desde octubre buscan un sitio caliente y lleno de polen.
- Revisar tapas y asentamiento antes de las lluvias: techos estancos, piedras contra el viento y fuera de vaguadas donde el agua arrastre colmenas. Los detalles de aislamiento y condensación están en aislamiento y ventilación en colmenas.
Lo que va al almacén
Los panales estirados que retiras son de lo más valioso que tienes, y el otoño templado es la estación favorita de la polilla de la cera: con calor su ciclo se acelera y en tres semanas destroza un alza. Guarda los panales por debajo de 12 °C con circulación de aire, o en recipiente hermético con azufre quemado (60-100 g por metro cúbico), y repite a las dos semanas para las larvas que nacieron de los huevos que escaparon. Un congelador a -15 °C durante dos horas mata todas las fases. Marca ahora los panales viejos, oscuros o que han tenido las tiras al lado: son los que se funden en invierno y no vuelven a la cámara de cría. Cómo se hace, en los trabajos de la cera.
6. Defender el colmenar: velutina, pillaje, abejaruco y ratones
El otoño es la estación en la que más cosas quieren comerse tu colmena. En la mitad norte, la más grave es la avispa asiática: sus nidos alcanzan el máximo de obreras entre agosto y noviembre, y esas obreras cazan abejas en vuelo estacionario delante de la piquera. El daño directo es menor que el indirecto: la colmena deja de salir, no entra polen justo cuando se crían las diutinas, y se muere de hambre con el campo en flor.
| Amenaza | Cuándo | Señal | Medida |
|---|---|---|---|
| Velutina | Agosto-noviembre | Avispas en vuelo estacionario ante la piquera; abejas apelotonadas dentro que no salen | Reductor o rejilla de piquera, arpa eléctrica, trampas selectivas junto a las colmenas. Las botellas caseras capturan más fauna que velutinas |
| Pillaje | Cualquier día sin flujo | Peleas en la piquera, serrín de cera clara en la entrada, abejas que salen pesadas | Piquera reducida, visitas cortas, nada de miel ni jarabe al aire, débiles unidas o trasladadas |
| Abejaruco | Paso migratorio, agosto-septiembre | Bandadas sobre el colmenar, abejas que no salen mientras están | Es temporal: la colmena se recupera si tiene reservas. Más en abejaruco y colmenas |
| Ratones | Octubre en adelante | Camino de serrín oscuro hacia la colmena; panal de polen roído | Reductor de piquera o rejilla de 6-7 mm antes de que entren, no después |
| Nosema | Otoño húmedo y frío | Mortandad en arco ante la piquera, abejas con abdomen corto; N. ceranae no da diarrea | Asentamientos soleados y sin niebla, nutrición correcta. Diagnóstico y manejo en nosemosis |
7. Las floraciones de otoño: dónde hay campo y qué dan
El otoño no es un desierto, pero es un campo a dos velocidades. En la España atlántica la humedad mantiene floraciones hasta que llega el frío; en la mediterránea todo depende de las lluvias de septiembre: si caen, el matorral rebrota y las abejas vuelven a encontrar 13-14 tipos de polen, contra los 3-4 del verano (Pajuelo, 2018). Si no caen, la colmena cría a sus diutinas con lo que tenga guardado. Estas son las plantas que marcan el otoño apícola en la Península.
| Planta | Floración | Dónde | Qué aporta | Ojo con |
|---|---|---|---|---|
| Hiedra (Hedera helix) | Septiembre-noviembre | Toda la Península: bosques de ribera, muros, setos | Néctar y polen abundantes justo cuando nacen las diutinas | Su miel cristaliza en días, muy dura y amarga: mala reserva única de invierno |
| Brecina o septembrina (Calluna vulgaris) | Agosto-octubre | Norte silíceo: Galicia, Cantábrico, sistemas Central e Ibérico | Néctar | Miel gelatinosa, casi imposible de extraer; cristaliza en el panal. Más en miel de brezo |
| Brezo de invierno o bruguera (Erica multiflora) | Septiembre-diciembre | Litoral mediterráneo: Cataluña, Comunidad Valenciana, Baleares | Néctar y polen; la floración de otoño del matorral costero | Suelos calizos; la única Erica peninsular de otoño |
| Madroño (Arbutus unedo) | Octubre-diciembre | Litoral mediterráneo, Sierra Morena, suroeste | Néctar; puede dar cosecha en zonas de monte | Miel amarga que no todo el mercado acepta; buena como reserva. Ficha en miel de madroño |
| Algarrobo (Ceratonia siliqua) | Septiembre-noviembre | Litoral mediterráneo | Néctar y polen de los pies masculinos | Miel oscura y astringente. Ficha en miel de algarrobo |
| Romero de otoño (Rosmarinus officinalis) | Octubre-diciembre, tras las lluvias | Levante y sureste, sobre caliza | Néctar; es el arranque de la campaña de romero | Sin lluvia de septiembre no florece. Suele dejarse como reserva |
| Níspero (Eriobotrya japonica) | Noviembre-diciembre | Alicante, Valencia, Málaga, Canarias | Néctar y polen cuando casi nada más florece | Una de las pocas mieles de otoño que se cosechan |
| Eucalipto blanco (Eucalyptus globulus) | Noviembre-febrero | Galicia, Cantábrico, Huelva | Mucho néctar | Su polen es pobre en isoleucina: sin otros pólenes, las abejas enferman. Más en miel de eucalipto |
| Tojo (Ulex europaeus) | Otoño-invierno | Cornisa atlántica | Polen cuando ya no hay otro | Poco néctar |
| Mielatos de encina y roble | Fin de verano-otoño, según el año | Dehesas y montaña | Mielato: la miel de encina | Irregular: hay años que no aparece. Rico en minerales, no siempre buena reserva de invierno |
Dos otoños, dos manejos
En el norte húmedo el problema no es la comida, es la humedad: mieles que cristalizan en el panal, nosema en los asentamientos de niebla y la velutina en la piquera. Ahí conviene dejar reserva de miel de verano, elegir asentamientos soleados y cerrar bien el tratamiento de varroa antes de que el frío impida usar fórmico o timol. En el litoral mediterráneo pasa lo contrario: con brezo de invierno, madroño, algarrobo y romero la colmena puede seguir criando todo el otoño y a veces todo el invierno. Eso da diutinas bien alimentadas, pero también significa que la varroa no tiene parada: el oxálico sin cría de diciembre no llega, y el control se apoya en el tratamiento de otoño y en los conteos.
Si haces trashumancia de otoño a madroño o brezo, la regla es la del verano: solo suben las colmenas fuertes y ya tratadas; mover una colmena cargada de varroa a una floración no la salva, la sube al camión con sus ácaros. En zonas altas, donde la puesta para con las primeras heladas, ocurre lo contrario y es una ventaja: aprovecha esa parada para un tratamiento sin cría, que es el más eficaz del año y además supone un descanso biológico para la reina.
8. El otoño mes a mes
| Mes | Qué toca | Ajuste por zona |
|---|---|---|
| Septiembre | Retirar alzas y extraer. Conteo de varroa en 10 colmenas y tratamiento inmediato. Tortas proteicas si no entra polen. Evaluar reinas y cambiar las que fallan. Trampas de velutina junto a las colmenas | Norte: aprovechar los últimos días de calor para fórmico o timol. Mediterráneo: si llueve, esperar a ver qué rebrota antes de cosechar la miel de otoño |
| Octubre | Conteo de comprobación 1-2 semanas después del tratamiento. Completar reservas con jarabe denso hasta los 30-40 kg. Unir colonias débiles, retirar alzas vacías, reducir piqueras. Panales sobrantes al almacén con azufre o frío | Interior frío: las últimas semanas para jarabe líquido. Litoral: sigue entrando polen de brezo y madroño; la puesta continúa |
| Noviembre | Pasar a pasta de mantenimiento. Poncho o diafragma donde haga frío. Asegurar tapas, revisar asentamientos contra viento y agua. Fundir cera vieja y preparar material | Zonas altas: la puesta para; planificar el oxálico sin cría de diciembre. Costa: níspero, algarrobo y romero; la colmena sigue viva y hay que vigilar el pillaje |
Y cuando el frío cierra la colmena, el trabajo sigue en el almacén y en la piquera. Continúa en apicultura en invierno.
¿Qué hay que hacer con las colmenas en otoño?
Cinco cosas: medir y tratar la varroa en cuanto se retiran las alzas, alimentar con proteína para que nazcan bien las abejas de invierno, evaluar la reina y cambiar la que falla, ajustar espacio y reservas (30-40 kg, colonias débiles unidas, piquera reducida) y defender el colmenar de velutina, pillaje y ratones.
¿Cuándo se trata la varroa en otoño?
En cuanto se retiran las alzas de miel, sin esperar a una fecha fija. Las abejas de invierno nacen entre mediados de agosto y mediados de septiembre y tienen que nacer con la menor carga posible de ácaros. Una o dos semanas después de retirar el producto se hace un conteo de comprobación: el objetivo son menos de 50 varroas residuales por colmena.
¿Cuánta miel hay que dejar a una colmena para el invierno?
Entre 30 y 40 kg de peso total de colmena, o al menos 3.500 cm² de miel operculada: un panal y medio de Layens o Dadant, dos de Langstroth. Si falta, se completa en octubre con jarabe denso 2:1, sin pasar de 5 kg por colmena y semana.
¿Se puede dar jarabe a las abejas en otoño?
Sí, mientras las abejas tengan actividad y el alimentador esté a menos de 10 cm de la cría. Cuando la temperatura baja de unos 12 °C el jarabe deja de tener sentido: las abejas que lo visitan se enfrían y mueren dentro. A partir de ahí se pasa a pasta o fondant sobre el racimo.
¿Qué plantas florecen en otoño para las abejas?
Hiedra en toda la Península; brecina, tojo y eucalipto blanco en el norte atlántico; brezo de invierno, madroño, algarrobo, romero de otoño y níspero en el litoral mediterráneo; y los mielatos de encina y roble en dehesas y montaña. La miel de hiedra y la de brecina cristalizan en el panal y no sirven como única reserva de invierno.
¿Se puede cambiar la reina en otoño?
Sí, pero pronto: en septiembre o primera mitad de octubre, con cría joven y algo de entrada, la aceptación de una reina fecundada es buena. En noviembre es una lotería. En otoño no se crían reinas porque ya no hay zánganos para fecundarlas.