¿Qué debo mirar cuando compro un pienso para abejas?

Es curioso que, cuando vienen apicultores a la tienda, a por piensos para sus colmenas, pocas veces usan este término, siempre preguntan por “alimentos para abejas”.

Si escribes en Google “pienso para abejas” salen 2.760.000 entradas, en cambio, si escribes “alimento para abejas”, salen 14.900.000 entradas. Esto es claramente un error de uso del lenguaje.

Cuando alimentamos a cualquier ganado, tanto si es en extensivo, en el campo, como si es en una granja, en intensivo, tenemos varias opciones, según el animal, y el objetivo que queramos conseguir. Podemos usar:

  • un pienso completo
  • un pienso complementario
  • una materia prima

En todos los casos, cualquier cosa que se use, deberá cumplir la normativa europea que rige en este tema.

El etiquetado de los piensos

En el año 1996 la crisis de las vacas locas marcó un antes y un después en la legalidad de los piensos. En el 2002 se publicó el Reglamento 178/2002 que obliga al  control de la alimentación animal, estableciendo los principios y requisitos generales que garantizan la seguridad agroalimentaria europea, su trazabilidad, y regula el etiquetado de los piensos y materias primas.

Esta normativa, y las actualizaciones posteriores, dice claramente que todos los eslabones de la cadena de uso de piensos: fabricante, distribuidor, apicultor (en nuestro caso), es responsables de su aplicación (a las abejas en nuestro caso).

Por ello hemos de tener claro qué estamos comprando, qué información es obligatoria y qué información necesitamos como apicultores para ajustar ese pienso, o materia prima, a las necesidades de nuestras colmenas, y cómo deben conservarse y utilizarse.

Veámoslo, pero vamos por partes:

  • Como primera regla siempre hemos de tener claro quién es el responsable del producto, y si está registrado en el registro de fabricantes de piensos animales. Esta información debe constar en la etiqueta de cada unidad de venta.
  • Igualmente debe constar en la etiqueta el lote de fabricación de la partida que compramos y su fecha de consumo preferente
  • En la factura de compra es conveniente que se indique el nombre del producto, la cantidad, el lote y que se cite que es apto para el consumo animal, si es una materia prima.

Tipos de piensos para abejas

Cuando queremos alimentar nuestras colmenas podemos utilizar materias primas o piensos complementarios, veamos la diferencia:

  • «materias primas para piensos»* legalmente son productos de origen vegetal o animal, en estado natural, fresco, o conservado, que satisfacen las necesidades nutritivas de los animales. También lo son los productos derivados de su transformación industrial.
  • «piensos complementarios» *, legalmente son los que tienen un contenido elevado de determinadas sustancias, pero que no son suficientes para cubrir las necesidades del animal, excepto si se usan en combinación con otro pienso.

Solo pueden utilizarse las materias primas para alimentación animal que están en la lista “oficial” de materias primas, donde figura su denominación legal, la descripción del producto y las declaraciones obligatorias que deben aparecer en el etiquetado. Como ejemplos de materias primas tenemos el “azúcar (de remolacha) (sacarosa)”

En cambio, si lo que compramos es un pienso complementario, deberá figurar en su etiqueta su composición, es decir, la lista de las materias primas y aditivos que se han usado para la fabricación de este pienso, así como los componentes analíticos del mismo, es decir, la lista de los nutrientes cuya declaración es obligatoria (humedad, proteína, fibra, aceites y sodio), con el % en el que están en ese pienso. Lamentablemente esta ley se hizo pensando en otras ganaderías, no en la nuestra, pero, hasta que seamos capaces de hacer publicar nuestra excepción, “la ley es dura, pero es la ley”.

Las abejas se alimentan de miel y de polen. La miel es principalmente una fuente azúcares, y el polen de proteínas, grasas, vitaminas.

Como interpretar una ficha técnica de un pienso para abejas

Por ello, para poder elegir bien nuestro pienso, necesitamos otras informaciones que no están en la normativa legal como el contenido en azucares. Necesitamos que la etiqueta nos indique los nutrientes asimilables que tiene ese pienso para las abejas.

Los azúcares

Es imprescindible conocer el porcentaje de azúcares y el tipo de azúcares que lleva el pienso. Normalmente se llaman “azúcares” a los más sencillos, que las abejas asimilan muy bien: glucosa, fructosa, sacarosa, maltosa; los más “pesados”, de cadenas moleculares más largas, que ellas NO ASIMILAN BIEN, se suelen nombrar como “hidratos de carbono”, o polisacáridos.

Ejemplo: Según leemos en la ficha técnica del producto Fructor 10/77 (Zukán) contiene un 14% de azúcares superiores (polisacáridos) NO asimilables por la abeja. Es decir el 14% de los azúcar no los estaríamos aprovechando.

El pienso complementario que compremos para alimentar abejas, como sustituto de la miel, debe tener un % alto de estos azúcares asimilables para ellas.

Los datos de % que indique la etiqueta se pueden dar sobre el total del pienso, o bien sobre la materia seca descontando el agua, y en este caso llevará la indicación “sms” (sobre materia seca).

Seguro que lo sabéis, pero voy a poner un ejemplo: un jarabe hecho con agua y azúcar al 50 % en su etiqueta puede decir que tiene un 50% de sacarosa, o bien, que tiene un 100 % de sacarosa “sms”, sobre materia seca.

Si seguimos hablando de azúcares, nos interesa saber el origen de los mismos (remolacha, caña de azúcar, maíz…) y el proceso de obtención (enzimático, químico…).

Desde el punto de vista nutricional es lo mismo el origen botánico que tengan los azúcares del pienso (maíz, trigo, remolacha…) así como el proceso de obtención (enzimático, químico…) no tiene especial relevancia. Pero es bueno saberlo, para poder realizar los controles posteriores de verificación de no residuos en la miel, ya que las analíticas son diferentes.

El HFM de los piensos

Y estaría bien saber el contenido en HMF (hidroximetilfurfural) que tiene el pienso. El HMF se forma siempre que se calientan azúcares, o hidratos de carbono, y a partir de una cierta cantidad, unos 200 mg/kg, puede ser tóxico para las abejas. Para las personas no, los flanes, caramelos, el pan, tienen HMF, y el café soluble hasta unos 3.500 mg HMF/kg.

En la ficha técnica del producto MELIOSE observamos como nos informa de la contenido de HMF.

Las proteínas y aminoácidos

Si lo que buscamos es un sustituto del polen, la ficha técnica o la etiqueta deberá indicar, además del % de proteína, que como hemos visto anteriormente es obligatorio, el tipo de aminoácidos que tiene esa proteína y qué vitaminas están presentes en el preparado.

Las proteínas están formadas por aminoácidos, de los que hay 20 en la Naturaleza. La abeja puede “fabricar” 10 aminoácidos en su organismo, pero los otros 10 los ha de tomar en la alimentación ya fabricados, o deben estar en el polen que coma, o en su pienso.

DeGroot (1953) identificó los 10 aminoácidos esenciales para la abeja y cuantificó los niveles mínimos en la proteína consumida y digerida, en condiciones de laboratorio. Como se refleja en la siguiente tabla:

La presencia de vitamina C y de las del grupo B, es importante que estén en la dieta de las abejas, sobre todo, para el buen desarrollo de la cría.

El porcentaje de humedad

Aunque parezca una tontería, saber el % de humedad nos ayudara a poder elegir entre alimentos de estimulación (con más agua) y de mantenimiento (con menos agua). Si queremos mantener la colonia, hemos de buscar humedades similares a las que tiene la miel, o menores, para que se conserve bien y las abejas no se peguen.

Si nuestro objetivo es estimular, para tener más cría, utilizaremos piensos con una humedad entre el 30 y el 50%, dependiendo del momento y la zona donde estén las colmenas.

Beecomplet Primavera una de las mejores opciones para la estimulación. Pienso con alto grado de humedad.

Y no nos confundamos, los piensos también tienen fecha de consumo preferente. Mejor tenerla en cuenta.

Conclusión

Hay que leer la etiqueta y la ficha técnica del pienso, y verificar que está toda la información que necesitamos para poder decidir en nuestras explotaciones. Es importante preguntar lo que no sepamos, y no conformarnos con un “se lo comen bien”.

¡¡¡¡Que aproveche!!!!

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  1. Avatar Jesús Samuel Escalante Gutiérrez

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