¿QUÉ OCURRE CON LA MIEL ESPAÑOLA? MITOS Y VERDADES

2018 no está siendo un año fácil para los apicultores profesionales. A grandes rasgos, el mercado nacional de la compra/venta de mieles al por mayor está parado. No existe la misma demanda que han venido reclamando las mieles monoflorales y multiflorales en años anteriores, pese a que el consumo de miel es estable (e incluso en alza) en la mayoría de países.

Esto afecta a todo el sector apícola nacional, puesto que la gran mayoría de activos corrientes (miel) siguen en el balance del apicultor como existencias (pese a haber finalizado ya la campaña) debido a la escasez de compradores. Lo que conlleva a una falta de liquidez y a una incertidumbre que no será sostenible durante mucho tiempo.

Muchos se preguntan a qué se debe esta falta de interés en la compra de miel nacional…  ¿Exceso de importación?¿Adulteraciones?¿Boicot a la miel nacional?¿Estrategia para abaratar el precio? Ojalá tuviéramos la respuesta. Lo cierto es que hay que tratar estos temas desde el máximo rigor, y no aventurarnos a opinar sin tener conocimiento cierto, especialmente en el tema de las adulteraciones, puesto que podemos llevar a confusión al consumidor y acabar “tirándonos piedras sobre nuestro propio tejado”. No olvidemos, que causar incertidumbre y miedo al consumidor puede incidir directamente sobre el consumo de miel, y esto no interesa a nadie.

Empezaremos analizando los datos macroeconómicos y de producción de nuestras mieles.

¿DONDE SE VAN NUESTRAS MIELES? DATOS DEL MERCADO

España lidera la UE con cerca de 31000 toneladas registradas en 2016. En 2017 bajó la producción por las condiciones climáticas y otros motivos. Estos datos confirman que es el país con mayor producción de miel de toda la unión Europea, aunque lo cierto es que importamos mucha más miel de la que exportamos:

China, Argentina, Ucrania, Rumania… son los principales países de origen desde donde importamos la miel desde España según los datos del Ministerio de Agricultura.

No obstante, analizamos el consumo de miel en España y nuestro autoabastecimiento en la siguiente gráfica:

Observamos datos muy reveladores. El consumo de miel ha subido pero… el autoabastecimiento ha descendido. Consumimos más miel importada que nunca. Aquí hay muchísimos análisis posibles… preferimos exportar, otros países europeos están dispuestos a pagar mejores precios por nuestras mieles, tienen más cultura de consumo de mieles, etc..

Y ¿Por qué consumimos tal cantidad de miel importada?

No tenemos datos certeros de porque las grandes cadenas de supermercados no apuestan por la miel nacional, y mayoritariamente lo que se encuentra en los lineales suelen ser mieles de importación (susceptiblemente más baratas). ¿Es solo por el factor precio? ¿Sabe el consumidor que está comprando miel importada?

Entramos en un terreno pantanoso, y esto ya es una sensación generalizada en el sector, pero existe la creencia de que el consumidor no es del todo consciente de la información de procedencia de la miel. Una solución que podría ayudar y que se propone desde la mayoría de asociaciones de apicultores es que el etiquetado debe ser más claro. De esta manera, se cree que se podrá competir y defender el consumo de la miel nacional y darle más valor a un producto que lo tiene, puesto que la mayoría de mieles nacionales son de una calidad excelente. Además se apoyaría y reforzaría el consumo de mieles nacionales, hecho que haría diversificar mejor los mercados y no tener una alta dependencia a las exportaciones para la comercialización de la miel.

Desde La tienda del apicultor, apoyamos esta campaña al 100%. Pero solo con esto no solucionaremos todos nuestros problemas. Tenemos mucho que aprender de sectores como el vinícola. Es el espejo a mirarse a largo plazo. Al consumidor se le debe educar, y mostrarle la excelencia y variedad de nuestras mieles. Crear cultura de las mieles, países como Francia y Alemania llevan años trabajando en ello, y se refleja en el precio de sus mieles.

Aunque, es cierto que en el sector echamos en falta una interprofesional que pueda organizar campañas publicitarias de la miel española para aumentar el consumo. Es necesario para todos el contar con este tipo de medios que ayudan a todo el sector en común.

CATA DE MIELES, una de las prácticas a promover

En definitiva, hay vida más allá de las multiflorales pasteurizadas de importación, y es deber de todos los apicultores educar y promover esta información. Pero no se puede mezclar la información, con la desinformación. Hemos visto en multitud de medios cientos de “trucos” para desenmascarar adulteraciones de la miel sin fundamento alguno, y que solo traen confusión.

¿HAY ADULTERACIÓN EN EL MERCADO DE LA MIEL?

Como dato sobre este tema, la UE realizó en 2014 y 2015 análisis de control de 2.264 muestras de miel (de ellas 163 de España), solo el 6% resultaron no cumplir los límites legales de contenido en azúcares pero 893 muestras sospechosas fueron enviadas para posterior análisis con métodos más avanzados encontrándose que el 12% de estas muestras dieron también positivo a adulteración con azucares. Todo esto sin contar con que los mas modernos jarabes, productos de bio ingeniería han sido ideados y fabricados para imitar el perfil de la miel según afirman expertos de prestigio internacional como Norberto Garcia y Rhon Phipps.

No obstante, esto necesitaría todavía otra revisión más profunda, porque en la UE hay más de 140 mieles monoflorales diferentes, y algunas están poco estudiadas, por lo que no se sabe si cumplirán exactamente la normativa vigente; es lo que pasa con nuestro romero, que en años meteorológicamente favorables algunas partidas superan el límite legal de contenido en sacarosa (5%).

Por lo tanto, es un aspecto muy muy delicado y difícil de tratar. La adulteración existe pero no debemos ser alarmistas y poner en duda cualquier miel que encontramos.

La adulteración de las mieles no se identifican en plan casero (no se puede hacer una operación de corazón abierto en la mesa de la cocina y con la cubertería de casa, y sin la formación correspondiente), para algo están los laboratorios. Fueran ciertas, no harían falta laboratorios especializados ni personal formado. Bastaría con esas sencillas operaciones que se describen.

Los consumidores tienen la garantía de que la marca que pone su miel en el mercado está cumpliendo todos los requisitos legales. Si alguien tiene sospecha de incumplimiento debería ponerlo en conocimiento del Servicio de Vigilancia del Mercado de su Comunidad Autonómica, que es el responsable legal de velar por los consumidores y revisar que se cumple la legislación.

MITOS SOBRE LA ADULTERACIÓN DE MIELES

Toda la miel extranjera está adulterada

Falso. La miel importada pasa control aduanero antes de entrar en el territorio europeo. ¿Puede haber fraude? Sí, pero no es tan sencillo. Por eso no hay que caer en el discurso fácil y difamar que las “Mezcla de mieles de la UE y no UE” es siempre sinónimo de adulteración. Y tampoco que las mieles extranjeras son todas de mala calidad, ya que en otros países también se trabajan mieles excelentes, es injusto generalizar.

Aunque es cierto que en España mayoritariamente solo se importa por precio, trayendo las mieles más “baratas” de mercados donde los costes de producción están por lo suelos. Todo esto lo fuerza el gran consumo y el mercado que regula y obliga a tener que a entrar con precios muy ajustados. No olvidemos que el consumidor medio en España se suele mover por el precio, debido a que no está concienciado y no sabe distinguir entre mieles. Por eso la miel más vendida del lineal de los supermercados son las multiflorales pasteurizadas de importación de 4€/kg… que no acostumbran a tener notas sensoriales ni propiedades organolépticas (hablando en plata, no saben a nada) a diferencia de nuestras mieles nacionales monoflorales.

Nuestro deber es fomentar el consumo de miel española y la diversidad de nuestras mieles. Y que se informe mejor al consumidor del origen y de las mezclas. Demos valor a nuestro producto sin demonizar al resto.

La miel fluida es adulterada

Pues no. La fluidez está relacionada con la humedad, que en la miel suele estar alrededor del 17,5%. Pero puede oscilar hacia el 16% en las mieles de verano, y hacia el 18,5% en las mieles de épocas más lluviosas (legalmente ha de estar por debajo del 20%). Los mielatos, la miel de azahar en pleno verano, etc… no cristalizan. No le podemos decir al consumidor que la miel líquida no es de calidad… sería irresponsable por nuestra parte, hay un espectro muy amplio en ese sentido.

Una miel fluida se disolverá más fácilmente en agua que una espesa (diferencia aún mayor si la miel está cristalizada). Esa facilidad de dilución no tiene nada que ver con su pureza.

Otro tema aparte, es el de la miel pasteurizada. Explicado de una manera llana y práctica, a este tipo de mieles se les han destruido todos los cristales para que nunca cristalice y siempre esté fluida. ¿Para qué? Para facilitar su manejo en el gran consumo, entre otros motivos. Es una práctica totalmente lícita y aceptada, no obstante, desde aquí siempre defenderemos el consumo la miel en su estado natural crudo (sin pasteurizar), por eso apoyamos que se especifique claramente y que sea el consumidor quien decida. Pero no podemos trivializar con que la miel pasteurizada está adulterada, porque son aspectos que no guardan relación directa.

En este capítulo de falsas afirmaciones referidas a la humedad de la miel también se incluye lo de que si mojas un papel en miel y le das fuego arde, mientras que la mezcla adulterada no… Eso va a depender de la humedad de la miel en cuestión.

La miel tiene memoria genética

“Cuando echas agua a la miel si es pura hace hexágonos por su memoria genética”. Esta afirmación es totalmente errónea. De entrada haría falta que la miel tuviera ADN, que no tiene.

Si añades alcohol a una miel y sale un precipitado blanco está adulterada

Pues tampoco. El alcohol da un precipitado blanco si hay dextrinas. Las dextrinas (almidones, féculas) son unas moléculas formadas por cadenas de azúcares que fabrican las plantas como reserva. Hay mieles que tienen dextrinas de manera natural ¡hasta más del 10% de sus componentes!, como las de mielatos de abeto, encina, roble…

En la industria alimentaria las reservas nutricionales de las semillas de algunas plantas (maíz, arroz…), ricas en almidón, dextrinas… se procesan para fabricar con ellas jarabes alimenticios.

Para ello se rompen sus cadenas, hasta obtener los azúcares constituyentes en distintas proporciones (fructosa, glucosa, sacarosa…). Con estos jarabes se fabrican todo tipo de bebidas dulces (refrescos como la Coca-Cola y otros, zumos, licores dulces…). También se usan para fabricar bollería industrial (croissants, donuts, galletas, magdalenas…), y multitud de productos más o menos dulces. Aunque está disminuyendo su consumo como edulcorante, el del uno de los tipos del jarabe más frecuente, HFCS, fue en EEUU, en 2017, de 18 kg/habitante y año

Se puede adulterar la miel con estos jarabes, pero no todos ellos tendrán un porcentaje alto de dextrinas, los hay que casi no tienen. Y ya hemos visto que hay mieles que tienen dextrinas de manera natural.

Si se añade uno de estos jarabes a la miel su presencia sí es identificable mediante análisis de isótopos del carbono. Otras adulteraciones con azúcares de remolacha (blanquilla, sacarosa), o de arroz, son identificables por la presencia de ciertos azúcares minoritarios que no están en la miel (manosa, pentasacáridos) o/y por la presencia de las enzimas industriales usadas para romper las uniones de las cadenas de azúcares.

La adición de algunos otros jarabes, como el de aloe, no son rentables económicamente. La de azúcar blanca (sacarosa), o yeso, son fácilmente detectables…

La miel es el tercer producto del mundo más adulterado

No es del todo cierto. Si rastreáis esa cita, encontraréis que se debe a su inclusión en 3er lugar en una lista publicada en un post en los EEUU sobre su mercado, no sobre el nuestro, en la que no se citan los productos por orden de importancia:

https://www.huffingtonpost.com/2012/04/06/food-fraud-adulteratedingredients_n_1408199.html?slideshow=true&guccounter=2#gallery/219167/2

En otra lista de otro post (cbsnews.com), posterior, de 2013, también de EEUU, figura en 3º lugar con 7% de muestras adulteradas.

Otra noticia, esta vez de un estudio serio, de la Universidad de Macquarie, Australia, encontró que 1 de cada 5 de cada 38 muestras de las mieles de su mercado estaban adulteradas con los jarabes que hemos mencionado:

http://www.foodanddrinkbusiness.com.au/news/honey-scandal-hits-home

En la UE se realizó un estudio similar, más completo, en 2015, sobre 2.237 muestras de los países miembros (163 de España), recogidas en los puntos fronterizos, almacenes de productores, de importadores, de procesadores y de distribuidores. Su conclusión es que había entre un 6% y un 12% de muestras adulteradas con azúcares (con diferentes matices, pues todavía se esperan revisiones más profundas, como hemos comentado anteriormente). Pueden leer el informe completo en ec.europa.eu.

Un reciente trabajo, 2018, realizado por los laboratorios APINEVADA (análisis internos y externos), analizando 94 muestras de miel comercializadas en Granada, dio como resultado que 3 estaban adulteradas.

En definitiva, faltan más datos para llegar a certificar y posicionar la miel en un ranking de productos más falsificados.

Si alguien tiene interés en conocer técnicas analíticas de detección de adulteraciones puede consultar un trabajo reciente, 2018, de expertos reales:

https://www.researchgate.net/publication/230801848_Honey_Honey_Adulteration_Detection_A_Review [acceso 23.11.2018].

CONCLUSIONES

Este no es más que mi humilde punto de vista y no pretendo sentar cátedra sobre ello. Nosotros siempre impulsaremos el consumo de miel local, la profesionalización del sector y el etiquetado claro, siempre visto desde un prisma ético y sostenible. La desinformación no beneficia a nadie, ni a apicultores, ni a consumidores, ni a envasadores. No debemos de alarmar ni de confundir al consumidor. El tema de las adulteraciones está presente en el sector y hay que denunciarlo, pero es muy peliagudo y no lo podemos tratar a la ligera con afirmaciones sin sustento. Tampoco es acertado caer en trivialidades erróneas sobre las importaciones.

No hay una solución a corto plazo. Pienso que el camino está en darle valor a nuestras mieles fomentando su cultura, variedad y consumo, en favor de los apicultores locales que con esfuerzo la cosechan, y denunciando siempre las malas prácticas que haya en el sector.

Fuentes

EC EUROPA CONTROL FOOD

USDA (Dpto. de Agricultura de los Estados Unidos)

PAJUELO CONSULTORES (Noviembre 2018)

INDICADORES ECONÓMICOS EN EL SECTOR APÍCOLA, Ministerio de Agricultura (Mayo 2018)

4 Comentarios

  1. Avatar joan morales
    • Joshua Ivars Joshua Ivars
  2. Avatar Javier
  3. Avatar David

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