Las antenas no son «un órgano sensorial» de las abejas: son casi todos a la vez. En ellas están el olfato, el gusto, el tacto y el oído —las abejas no tienen oídos—, y además detectan vibración, temperatura, humedad, CO₂, gravedad y velocidad del viento. Es la principal herramienta de recopilación de datos de la abeja, y lo que le permite trabajar dentro de una colmena completamente a oscuras.
Todo lo que hace una antena
| Sentido o función | Dónde | Para qué le sirve |
|---|---|---|
| Oído | Órgano de Johnston, en el pedicelo | Detecta vibraciones del sonido y del viento. Clave en la danza de la abeja |
| Tacto | Sensilias mecanorreceptoras | Reconocer el entorno y medir forma, profundidad y espesor de las celdas al construir |
| Olfato y gusto | Sensilias químicas | Elegir la mejor fuente de néctar; leer las feromonas de la reina |
| Detección de cría enferma | Sensilias químicas | Percibir feromonas de cría y compuestos de varroa: la base del comportamiento higiénico |
| Reconocimiento | — | Las guardianas identifican a las compañeras y detectan invasores |
| Temperatura y humedad | — | Regular el ambiente interno de la colmena |
| CO₂ | — | Se apunta a que sirva para detectar depredadores cerca |
| Orientación | Órgano de Johnston | Control del vuelo y detección de campos gravitatorios y electromagnéticos |
En esta guía
- las partes de la antena;
- sus funciones, una a una;
- cómo las mantienen limpias y la vieja confusión que generó.
Partes de la antena de las abejas
Las antenas están divididas en tres partes principales (Imagen 1). El escapo, que se articula con la cabeza. A continuación, encontramos el pedicelo, un segmento de pequeño tamaño y que, junto con el escapo, se encarga de los movimientos de la antena. La última parte es el flagelo, que a su vez comprende diez artejos en las hembras y once en los zánganos.
Están formadas por al menos siete órganos sensoriales distintos, que se denominan sensilias. Estas están formadas por una o más células conectadas al sistema nervioso central y se encargan de las funciones sensoriales en los insectos.
¿Qué funciones tienen las antenas?
Las abejas no tienen oídos, pero gracias a las antenas, son capaces de percibir los sonidos. En el pedicelo, las abejas tienen un sensor que detecta las vibraciones de las ondas de sonido y del viento, es el órgano de Johnston, y coloquialmente se conoce como el “oído de las abejas”. También lo emplean para el control del vuelo, orientación, detección de campos gravitacionales y electromagnéticos, identificación de otras abejas de la colonia y comunicación con estas. De hecho, se cree que tiene gran importancia en la comunicación entre abejas pecoreadoras durante la danza que realizan (waggle dance) para transmitir la dirección y distancia de la fuente de alimento.
Las antenas también se encargan del sentido del tacto, gracias a sus sensilias mecanorreceptoras son capaces de reconocer su entorno físico y de detectar la forma de las celdas, su profundidad y espesor, imprescindible a la hora de la construcción de los panales.
Además, las abejas tienen sensilias especializadas en la detección de aromas y feromonas. Aunque tienen la lengua para percibir los sabores, también emplean estos receptores para esta tarea. ¿Qué utilidad tiene? Son capaces de detectar el sabor y los aromas de las fuentes de néctar y decidir cuál es la mejor opción para pecorear. De hecho, al igual que para nosotros, algunos olores son atractivos, como los aromas de las flores o, por ejemplo, como insectos sociales que son, las feromonas que emite la reina para modular el comportamiento de las obreras o para atraer a los machos en el momento de los apareamientos. Pero otros olores son repulsivos, como la feromona de alarma que liberan las guardianas ante un peligro y que provoca agresividad —procede del aparato de la picadura y de las glándulas mandibulares, no de la glándula de Nasónov, que es la que emite la feromona atrayente de agregación y orientación (Imagen 2)— o el olor del ahumador que empleamos los apicultores.
También emplean estos receptores de las antenas para detectar los aromas de las abejas que han muerto dentro de la colmena y de este modo poder sacarlas fuera. Otro ejemplo sería la detección de feromonas de la cría y compuestos no volátiles ante la infestación por varroa o la detección de cría muerta (Imagen 3), lo que daría lugar a un incremento de limpieza frente a enfermedades, característica muy interesante para la mejora genética de nuestras colmenas. También se ha sugerido que la acumulación del virus de las alas deformes (DWV) en las antenas disminuye este tipo de comportamientos (Shah et al., 2009; Mondet et al., 2015).
Además, las abejas guardianas, usan las antenas para reconocer a otras abejas y permitir su entrada en la colmena o detectar invasores y emitir señales de alarma. Por ejemplo, cuando una abeja nos pica, se genera una señal que el resto de la colonia es capaz de detectar a través de sus antenas, y sirve para poner en alerta y atraer a otras abejas a picar donde lo hizo la primera (Imagen 4).
Otras funciones de las antenas son la detección de la temperatura, humedad ambiental y concentración de dióxido de carbono. Esta última función sería especialmente importante para detectar si hay depredadores cerca.
En un post anterior ya describimos cómo ven las abejas, pero ¿qué ocurre dentro de la colmena si están a oscuras? Su forma de comunicarse es mediante el empleo de las sensilias que tienen en las antenas, compartiendo información sobre dónde es necesario construir nuevos panales, la ubicación de la miel en el panal, dónde se encuentra la cría para poder cuidarla, etc.
¿Cómo mantienen limpias las antenas?
Como hemos visto, las antenas son un órgano fundamental para la recepción de información, por lo que requieren de una limpieza y mantenimiento regular. Para ello, tienen en su primer par de patas una estructura especial para su limpieza (Imagen 5). Consiste en una muesca curva en la que se introducen las antenas para eliminar la posible suciedad de la superficie.
Es un movimiento que están realizando de manera constante las abejas. Es por ello, que algún autor antiguo confundía este acto con que las abejas se persignaban continuamente.
Bibliografía
– Kane, T. R., Faux, C.M. (Eds.). 2021. Honey bee medicine for the veterinary practitioner. John Wiley & Sons, Inc.
– McAfee, A. 2017. Mechanisms of hygienic behavior: it’s all about necromones. American Bee Journal.
– Mondet, F., Alaux, C., Severac, D., Rohmer, M., Mercer, A.R., Le Conte, Y. 2015. Antennae hold a key to varroa-sensitive hygiene behaviour in honey bees. Sci. Rep. 5, 10454.
– Shah, K.S., Evans, E.C., Pizzorno, M.C., 2009. Localization of deformed wing virus (DWV) in the brains of the honeybee, Apis mellifera Linnaeus. Virol. J. 6, 182.
– Tsuijiuchi, S., Sivan-Loukianova, E., Eberl, D.F., Kitagawa, Y., Kadowaki, T. 2007. Dynamic range compression in the honey bee auditory system toward waggle dance sounds. Plos One. https://doi.org/10.1371/journal.pone.0000234
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirven las antenas de las abejas?
Para casi todo: son a la vez su olfato, su gusto, su tacto y su oído, y además detectan vibraciones, temperatura, humedad, dióxido de carbono, gravedad y velocidad del viento. Son su principal herramienta de recopilación de información.
¿Las abejas oyen?
No tienen oídos, pero perciben el sonido a través del órgano de Johnston, situado en el pedicelo de la antena, que detecta las vibraciones de las ondas sonoras y del viento. Se le llama coloquialmente «el oído de las abejas».
¿Cuáles son las partes de la antena de una abeja?
Tres: el escapo, que se articula con la cabeza; el pedicelo, un segmento pequeño que junto al escapo mueve la antena; y el flagelo, que comprende diez artejos en las hembras y once en los zánganos.
¿Por qué las abejas se limpian las antenas continuamente?
Porque son su órgano principal de información y necesitan mantenerlas libres de suciedad. Para eso tienen en el primer par de patas una muesca curva donde introducen la antena y la raspan. Algún autor antiguo confundió ese gesto repetido con que las abejas se persignaban.
¿Qué relación tienen las antenas con la varroa?
En ellas están las sensilias que detectan las feromonas de la cría y los compuestos asociados a la infestación por varroa. Ese es el mecanismo del comportamiento higiénico, y se ha sugerido que la acumulación del virus de las alas deformadas en las antenas lo reduce.
¿Cómo se comunican las abejas en la oscuridad de la colmena?
Mediante las sensilias de las antenas. Así comparten dónde hay que construir panal, dónde está la miel almacenada o dónde se encuentra la cría que hay que atender.
Seguir leyendo
- Cómo ven las abejas, el otro gran sentido.
- Las feromonas en la colmena, que las antenas leen.
- La abeja reina, cuya feromona cohesiona la colonia.
- Por qué pican las abejas, donde entra la feromona de alarma.
ISNI 0000 0005 1801 1100 | Joshua Ivars es gerente de LA TIENDA DEL APICULTOR y autor del blog, donde comparte contenido técnico y práctico para apicultores. Con amplia experiencia en el sector apícola, se dedica a ofrecer consejos y soluciones basadas en las necesidades reales del apicultor, aportando su conocimiento en productos y prácticas esenciales para la apicultura.