Moldes para velas Figuras

Moldes para velas Figuras

Son los más exigentes del catálogo

Una figura con cara, manos y pliegues es lo que más partido saca a la cera de abeja —el color natural le da un acabado que la parafina no consigue— y también lo que menos perdona.

Tres reglas para que salgan: cera bien fluida pero no recalentada (por encima de 140 ºC pierdes el aroma), vertido lento y en un hilo fino contra la pared del molde para no atrapar aire, y segundo relleno cuando la pieza se hunda por el centro al enfriar. Los precios son más altos porque el molde tiene más detalle y más silicona.

Lo que todos comparten

Son moldes de silicona, así que se estiran para desmoldar y perdonan formas con cuello estrecho. Los de dos piezas se cierran con gomas elásticas: sin ellas la cera se escapa por la junta, que es el fallo número uno del primer intento.

La cera de abeja funde entre 61 y 65 ºC y no hace falta pasar de ahí; por encima de 140 ºC se evaporan los volátiles que le dan el olor a miel. Y la mecha va con el diámetro de la vela: fina de más y se ahueca, gruesa de más y humea. Todo eso, con las mechas y las gomas, está en material para hacer velas, y la gama completa de moldes en moldes para velas.