Envasadoras de miel

Envasadoras y dosificadoras de miel DANA, Fillomat, Swienty, Nassenheider y Lega, más el recambio que de verdad se gasta: boquillas antigoteo, válvulas de corte y diafragmas.

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Joshua Ivars
Joshua Ivars
Con mas de 15 anos de experiencia en apicultura, Joshua colabora con el congreso nacional de apicultura dentro del comite cientifico en el area de innovacion y sostenibilidad.

La envasadora es donde nace el lote

Se compra por velocidad y por precisión de dosificación, y está bien, pero hay una consecuencia que casi nadie mira: lo que envasas de una tirada es lo que después vas a poder llamar un lote. Según el RD 1808/1991 el lote agrupa unidades producidas o envasadas en circunstancias prácticamente idénticas, y lo determina quien envasa. Es decir: cada vez que cambias de depósito, de miel o de día, estás decidiendo dónde corta tu trazabilidad.

Por eso la envasadora conviene pensarla junto al loteo, no después. Un lote bien cortado te deja separar cosechas de perfil botánico distinto, aislar el riesgo si aparece un problema en un colmenar concreto, valorar mejor una partida singular y abaratar analíticas agrupando con criterio. Un lote gigante hace lo contrario: si algo sale mal, se te cae toda la campaña de golpe. Y que quede claro: ni la máquina ni el rotulador te dan cumplimiento legal; la trazabilidad depende de registros reales detrás.

Envasadoras de miel - SWIENTY, NASSEHEINDER, LEGA

Envasadoras de miel

Envasar miel a mano funciona hasta que dejas de disfrutarlo. La envasadora no aparece por volumen: aparece cuando el goteo y la diferencia de llenado entre tarros empiezan a costarte producto y presentación.

El goteo es el problema, no el caudal

Si miras el catálogo verás que la mitad son boquillas antigoteo, válvulas de corte y válvulas de contraflujo, desde 5,90 €. No es casualidad: la miel es viscosa y sigue cayendo después de cerrar. Un corte limpio es lo que separa un tarro presentable de uno con el cuello pringado, y lo que evita perder unos gramos en cada envasado — que a mil tarros son kilos.

Lo que hay que mirar antes del precio

  • Con qué dosifica: por volumen o por peso. El peso es lo que manda en la etiqueta, y la miel cambia de densidad con la temperatura.
  • Boquilla y cierre: que exista antigoteo y que la boquilla encaje con la boca de tu tarro. Hay boquillas de 20 mm y soportes centradores para que el tarro no baile.
  • Limpieza: todo lo que toca la miel tiene que ser desmontable y alimentario. Una envasadora difícil de limpiar se deja de limpiar.
  • Recambio disponible: diafragmas, válvulas y membranas son piezas de desgaste. Antes de elegir marca, comprueba que se pueden pedir sueltas.

Antes de la envasadora va el reposo

Envasar miel recién extraída mete burbujas y espuma en el tarro. Lo que resuelve eso no es la máquina: es dejarla reposar en un madurador y retirar la espuma de arriba. Y el tarro que llenes tiene su propio criterio de boca y capacidad, en tarros de cristal.

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¿Cómo se hace el envasado de la miel?

El envasado de la miel es un proceso que se realiza después de la extracción y requiere atención meticulosa para mantener la calidad y pureza de la miel. Aquí están los pasos clave del proceso de envasado:

  1. Filtración y Decantación: Una vez extraída la miel de los panales, se filtra para eliminar partículas sólidas y se decanta en un madurador o en un banco decantador. Algunos decantadores están calefactados para permitir el calentamiento de la miel posterior.
  2. Atemperado: La miel puede ser difícil de manejar en frío, por lo que se calienta a una temperatura controlada, generalmente alrededor de 40 °C. Esto se puede hacer en el propio decantador (si es calefactado) o trasladando la miel a un bidón o madurador y posteriormente aplicarle calor mediante resistencias de inmersión, bandas calefactoras u otros métodos de calentamiento.
  3. Envasado: La miel atemperada y filtrada está lista para ser envasada. Para ello, se pueden utilizar máquinas envasadoras profesionales que succionan la miel y la dosifican en los tarros según el programa establecido de manera automática. O bien en un enfoque más manual, se puede llenar los tarros abriendo y cerrando manualmente el grifo del madurador.
  4. Sellado: Los tarros se cierran herméticamente para mantener la frescura y la calidad de la miel. También incluye la aplicación de un precinto de seguridad, que garantiza que el producto no ha sido alterado después del envasado.
  5. Etiquetado: Finalmente, los tarros se etiquetan con la información requerida por la ley, incluyendo la fecha de envasado, la fecha de vencimiento, la variedad de la miel, y otros detalles pertinentes.

Este proceso garantiza que la miel conserva su sabor, aroma y textura únicos, y cumple con las normas de calidad e higiene.

¿Cuándo se envasa la miel?

La miel se envasa después de un período de decantación que permite que las impurezas y burbujas de aire suban a la superficie. Este período de decantación generalmente varía de 24 a 72 horas tras la extracción. Después de la decantación, y una vez que la miel ha sido filtrada y atemperada a la temperatura adecuada (usualmente alrededor de 40 °C), se procede al envasado en tarros o botellas.

La temporada de envasado puede depender de la región y de las flores disponibles para las abejas, ya que esto determina cuándo se cosecha la miel.