Bebederos para Abejas

Agua limpia a menos de 300 m de las colmenas: es la distancia recomendable cuando no hay fuente natural cerca. Tres soluciones según si tienes aporte de agua en el colmenar o no — dos de nivel constante, conectables a red o a un bidón, y un depósito autónomo de 30 L. De 39 a 45,75 €.

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Joshua Ivars
Joshua Ivars
Con más de 15 años de experiencia en apicultura, Joshua colabora con el congreso nacional de apicultura dentro del comité científico en el área de innovación y sostenibilidad.

El agua es el aporte que todos damos por hecho

De todo lo que necesita un colmenar, el agua es lo que menos se planifica y lo que antes se nota cuando falta. En primavera casi nunca es problema, porque hay humedad y charcos por todas partes; el problema llega en julio y agosto, cuando se seca todo a la vez. Y la colonia necesita el agua justo para lo contrario de lo que uno imagina: no tanto para beber como para refrigerar la colmena y sacar adelante la cría. Cuando el interior se va a los 40 ºC, las abejas dejan lo que estén haciendo y se ponen todas a ventilar. Ese día no te falta miel: te falta agua a mano.

Mi criterio es sencillo: agua a menos de 300 m si no hay fuente natural, y que no se seque ni un día. Lo segundo importa más que lo primero, y es donde falla casi todo el mundo. Las abejas se fijan a un punto de agua con una constancia que sorprende, y si lo encuentran vacío una vez se van a buscar otro y no vuelven aunque lo rellenes al día siguiente. Por eso, si el colmenar tiene red o puedo dejar un bidón, prefiero un bebedero de nivel constante antes que un depósito grande: el depósito de 30 litros te da autonomía, pero el de nivel constante te da la garantía de que no se vacía. Si el sitio no tiene nada de nada, entonces sí, depósito — y las visitas apuntadas en el calendario, no de memoria.

Y una cosa que no es técnica pero me ha resuelto más problemas que ninguna: el bebedero es lo que evita que tus abejas vayan a la piscina del vecino. La mayoría de las quejas que he visto contra colmenares no vienen de picaduras en el campo, vienen de abejas en el agua de otro. Poner agua propia, cerca y limpia, y ponerla antes de que apriete el calor, es la medida de buena vecindad más barata que existe. A mí me ha ahorrado más de una conversación incómoda.

Bebederos para Abejas: nivel constante y depósito 30 L

Bebederos para Abejas

Las abejas no acarrean agua por gusto: la usan para refrigerar la colmena y para preparar el alimento de la cría, y el consumo se dispara con el calor. Si el interior pasa de los 40 ºC, la colonia deja lo que esté haciendo y se dedica por completo a ventilar. En julio y agosto el agua no es un accesorio: es el cuello de botella del colmenar.

Lo primero es la distancia, no el modelo

La referencia práctica es tener agua a menos de 300 m de las colmenas cuando no hay fuente natural próxima. Cada viaje de agua es tiempo de pecoreadora: cuanto más lejos esté el punto, más abejas acarreando y menos disponibles para néctar y polen.

Hay además un motivo de convivencia. Si tú no pones el agua, la acaban poniendo los vecinos sin querer: piscinas, fuentes, bebederos de ganado y grifos que gotean terminan siendo el punto de agua del colmenar, y de ahí sale buena parte de los conflictos con el entorno. Un bebedero propio, cerca y que no se seque, es la medida más barata para evitarlo.

La pregunta que ordena la compra

¿Tienes aporte de agua en el colmenar, o no? Eso decide el modelo — no los litros.

  • Si tienes red o puedes dejar un bidón — los dos modelos de nivel constante se alimentan de ahí y no hay que rellenarlos. El de riego continuo (42,89 €) lleva flotador interno y saca el agua a la superficie de un paño de absorción: la abeja bebe del paño húmedo, no de agua libre, así que el riesgo de ahogamiento es prácticamente nulo. El portátil de 10 L (39,00 €) mantiene el nivel con boya y tubería —y el nivel es regulable—, se acopla a manguera de Ø 12 mm con un bidón de miel como depósito, y lleva una lámina de PVC perforada sobre la que las abejas se posan para beber sin caer al agua. Mide 50 × 39 cm con 15 cm de alto, en polipropileno alimentario sin BPA. Es el de trashumancia: se mueve de colmenar a colmenar sin desmontar nada.
  • Si no hay nada en el sitio — el depósito de 30 L (45,75 €) es autónomo. Se llena por arriba con tapón, sin volcarlo ni desmontarlo; las patas lo separan del suelo para que no le entre tierra; el vaso interior blanco retrasa la formación de algas y la placa se saca para limpiar. Ø 45 cm, 70 cm de alto y 3,40 kg en vacío.
  • El ahogamiento se resuelve en el diseño, no con vigilancia — en un bebedero la superficie de agua está abierta, y agua libre con paredes lisas ahoga abejas a cientos. Cada modelo lo resuelve a su manera: paño de absorción, lámina de PVC perforada o placa extraíble. Si improvisas con un barreño, mete piedras, corcho o ramas — y vuelve a mirarlo cuando baje el nivel, porque lo que sobresalía con el bebedero lleno deja de sobresalir a media carga.
  • Que no se seque nunca, ni un solo día — es el error que más cuesta y el menos evidente. Las abejas se fijan a un punto de agua con mucha constancia; si un día lo encuentran vacío, buscan otro y no vuelven, aunque lo rellenes a la mañana siguiente. Un bebedero que funciona a medias es peor que no ponerlo, porque manda a las abejas a buscar agua fuera precisamente en la semana en que más la necesitan.
  • Agua limpia, no solo agua — sol, agua parada y verano hacen algas, y el agua sucia se abandona igual que el agua ausente. Cuenta con enjuagarlo cada pocas semanas en temporada, y pesa ese mantenimiento al elegir: el paño se sustituye, la placa se saca, un barreño hay que fregarlo.
¿Tienes alguna duda sobre Bebederos para Abejas?

¿A qué distancia del colmenar hay que poner el agua?

A menos de 300 m de las colmenas cuando no hay fuente natural próxima. Cada viaje de agua es tiempo de pecoreadora: cuanto más lejos esté el punto, más abejas acarreando agua y menos dedicadas a néctar y polen. En verano esa cuenta se acaba notando en la cosecha.

¿Cómo evito que se ahoguen las abejas en el bebedero?

Con el diseño, no con vigilancia. Lo que ahoga es la combinación de agua libre y paredes lisas. Hace falta o un paño húmedo del que beban sin posarse en el agua, o una lámina perforada sobre la que apoyarse, o material que sobresalga: piedras, corcho, ramas. Y hay que volver a mirarlo cuando baja el nivel, porque lo que sobresalía con el bebedero lleno deja de hacerlo a media carga.

¿Qué me conviene, nivel constante o depósito de 30 L?

Depende de si tienes aporte de agua en el colmenar. Con red o con un bidón, el de nivel constante se rellena solo y no se seca nunca. Sin nada de eso, el depósito de 30 L te da autonomía para varias semanas, pero dependes de acordarte de rellenarlo.

Mis abejas van a la piscina del vecino, ¿lo arregla un bebedero?

Ayuda, pero hay que ganar la partida por constancia. Las abejas se fijan al punto de agua que ya conocen, así que un bebedero nuevo tarda en sustituir una fuente establecida. Instálalo antes de que empiece el calor, que no se quede vacío ni un día, y colócalo más cerca del colmenar que la fuente que quieres reemplazar.

¿Cada cuánto hay que limpiar el bebedero?

Cada pocas semanas en temporada. El agua parada al sol genera algas, y el agua sucia se abandona igual que el agua ausente. El depósito de 30 L trae vaso interior blanco para retrasar las algas y placa extraíble; los otros dos se aclaran a mano, y el paño de absorción se sustituye cuando se ensucia.