Tarros de cristal para conservas

Tarros de cristal para conserva, de 212 a 850 ml, en bocas TO63 a TO100 y con versiones de boca alta. Para envasado en caliente con tapa pasteurizable.

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Joshua Ivars
Joshua Ivars
Con mas de 15 anos de experiencia en apicultura, Joshua colabora con el congreso nacional de apicultura dentro del comite cientifico en el area de innovacion y sostenibilidad.

La boca ancha, que parece un detalle, es lo mejor que tienen para miel

Estos tarros están pensados para meter y sacar sólidos, y por eso tienen la boca más ancha que un tarro de miel convencional. Para conserva es funcional; para miel resulta que es una ventaja real, porque casi todas las mieles acaban cristalizando y una miel cristalizada se saca con cuchara, no se vierte. Con boca estrecha el cliente pelea con el tarro; con boca ancha, no.

Lo que sí conviene mirar antes de comprar es la tapa. Un tarro de conserva suele venir con cierre pensado para pasteurizar, y esa prestación se paga; para miel no la necesitas. Y el número que tiene que coincidir no es el volumen, es el diámetro de boca: una tapa de otra medida no cierra por mucho que aprietes. Si compras tarro y tapa por separado, comprueba que ambos indiquen el mismo TO — y recuerda que la tapa no se reutiliza: el compuesto interior se deforma al sellar, y una tapa que ya no cierra estanca deja que la miel coja humedad.

Tarros de cristal para conservas - Envasa tus conservas en frascos

Tarros de cristal para conservas

La conserva es el uso más exigente de esta familia, porque el tarro no solo contiene: tiene que aguantar el proceso.

La tapa decide, no el tarro

El vidrio es el mismo que en miel y mermelada. Lo que cambia es que aquí la tapa tiene que ser pasteurizable y decirlo en la ficha: lleva un compuesto de sellado que resiste el envasado en caliente y el baño posterior. Una tapa normal del mismo diámetro puede perder el cierre y te deja el lote entero sin vacío.

Y el código tiene que coincidir exacto: aquí hay bocas de TO63 a TO100, además de versiones boca alta (Deep) que no se cruzan con la normal del mismo número. Un tarro de 410 ml TO82 Deep no cierra con una tapa TO82 corriente. Las tapas están en tapas y cierres.

Boca ancha para lo que tiene trozos

Si envasas fruta entera o tomate en trozos, la boca ancha —TO82, TO100— te ahorra romper el producto al meterlo y al sacarlo. Para salsas y purés vale la boca estrecha, que cierra sobre menos superficie y es algo más segura. Verdura y legumbre son otra cosa: al no ser ácidas necesitan olla a presión, por encima de los 100 °C que admite una tapa pasteurizable; al baño María solo va lo ácido o acidificado según receta.

Capacidades

De 212 ml (ración) a 850 ml (familiar), pasando por las tarrinas de 228, 290 y 640 ml. Los packs van de 9 a 25 unidades según el formato y el precio de la ficha es el del pack completo.

Un aviso que no es del vidrio pero importa igual: revisa el cierre antes de guardar. Si al enfriar el centro de la tapa no ha quedado hundido, o cede al pulsarlo, ese tarro no tiene vacío y no se almacena como conserva.

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¿Cómo esterilizar y reutilizar botes de cristal para conservas?

El bote de cristal se puede reutilizar; la tapa, no.

  1. Pasa el dedo por el borde: una mella o un desconchón, por pequeños que sean, pueden impedir que cierre aunque la tapa sea nueva. Si el vidrio tiene grietas o marcas de golpe, ese bote ya no va al baño María.
  2. Lávalo con agua caliente y jabón, acláralo y tenlo caliente hasta llenarlo; si lo has hervido, escúrrelo justo antes.
  3. Hervirlo vacío solo hace falta si el tratamiento del bote lleno va a durar menos de 10 minutos; con tratamientos más largos, el propio baño lo esteriliza.

La tapa Twist-Off es de un solo uso en conserva: su junta toma la forma del borde del vidrio en el primer cierre y no vuelve a sellar igual. Para cada conserva, tapa nueva y del mismo código de boca que el bote.

¿Cuánto duran las conservas en frascos de vidrio?

Lo que marca cuánto dura no es el vidrio —que no reacciona con el alimento, pero tampoco lo esteriliza—, sino la receta, el tratamiento y el cierre. Una conserva hecha con receta ensayada y con el sello comprobado se consume dentro del año, guardada en un sitio fresco, oscuro y seco.

Antes de abrirla, revisa el tarro: el centro de la tapa tiene que seguir hundido y no ceder al pulsarlo. Si la tapa está abombada u oxidada, gotea o sale gas, se tira sin probar. Y no te fíes del aspecto: la toxina del botulismo no cambia el color, el olor ni el sabor, así que en verduras y legumbres la garantía es haberlas tratado en olla a presión o acidificado según receta.

¿Qué tipo de envases utilizarías para las conservas?

Un tarro de vidrio con el borde sin mellas y una tapa Twist-Off pasteurizable, nueva y del mismo código que la boca: el diámetro (TO63, TO82…) y la altura, normal o Deep. El tamaño, el que indique la receta: el tiempo de tratamiento está calculado para ese tarro, y en uno más grande el calor puede no llegar igual al centro.

Si la receta va en olla a presión, por encima de 100 °C, la tapa tiene que ser esterilizable. Y los tarros de productos comprados o de procedencia desconocida, mejor para guardar en seco que para el tratamiento térmico.

¿Qué son los tarros de conserva?

Son tarros de vidrio pensados para cerrar hermético y aguantar el tratamiento térmico de la conserva. El vidrio no cede nada al alimento y deja ver el contenido sin abrir, y la boca es de rosca normalizada: su código indica el diámetro (TO63, TO82…) y si es normal o de boca alta (Deep).

Casi todos se venden sin tapa: la Twist-Off pasteurizable se compra aparte, nueva para cada conserva y con el mismo código de boca que el tarro, en el color y acabado que prefieras.

¿Cuánto tiempo hay que hervir los botes de conserva?

Hay dos hervidos distintos, y conviene no mezclarlos:

  1. El bote vacío, antes de llenarlo: 10 minutos de hervor, cubierto por 2,5 cm de agua, con un minuto más por cada 300 m de altitud a partir de los 300 m. Solo hace falta si el tratamiento del bote lleno va a durar menos de 10 minutos; si dura más, basta con lavarlo y tenerlo caliente, porque se esteriliza en el propio baño.
  2. El bote lleno y cerrado: el tiempo lo fija la receta según el alimento, el tamaño del bote y la altitud, y se cuenta desde que el agua vuelve a hervir. No hay un tiempo único que valga para todo.

Las tapas pueden hervirse con los botes vacíos si son pasteurizables: sueltas y sin pasar del límite que indique su ficha. El hervor del bote vacío solo lo deja limpio para llenarlo; lo que conserva el alimento es el tratamiento del bote lleno.