Fundidor profesional de gran capacidad con tambor rotativo y calderín de vapor independiente (3 × 1,5 kW). Funde panales viejos, recortes y residuos de prensado sin degradar la cera. Producción de hasta 400 cuadros/día con temperatura controlada y limpieza automática.
Quien ha probado a fundir cera vieja con agua hirviendo o con un fundidor solar sabe que el resultado nunca es igual: cera sobrecalentada, restos oscuros o media jornada perdida esperando que enfríe. Este fundidor de cera rotativo por vapor ha sido desarrollado para apicultores profesionales que buscan un sistema limpio, rápido y que preserve la calidad de la cera.
El conjunto está formado por dos unidades: un calderín generador de vapor móvil y un tambor rotativo de Ø1000 mm donde se introducen los cuadros o el material a fundir. El calderín, montado sobre ruedas de gran resistencia, se conecta al tambor mediante una manguera metálica. En su interior, tres resistencias de 1,5 kW (400 V trifásico) calientan unos 25–30 litros de agua, produciendo un flujo constante de vapor que se inyecta de forma homogénea en el tambor.
Dentro del tambor, el vapor funde la cera sin contacto directo con el agua. El giro lento y regulable permite que el vapor penetre entre los cuadros y acelere el drenaje hacia la salida inferior, desde donde puede verterse directamente en moldes o depósitos recolectores (no incluidos). Un sistema de filtrado interno separa la cera limpia de los residuos sólidos —capullos, alambres o fragmentos de madera— que quedan retenidos en el cesto interior.
Su funcionamiento es totalmente automático: basta con cargar el material, llenar el calderín y ajustar temperatura y tiempo. En un ciclo estándar de unos 20 minutos se obtiene la mayor parte de la cera, limpia y clara, pero si se desea aprovechar al máximo el contenido, puede prolongarse el ciclo hasta unos 40 minutos. Aun así, los residuos finales —la llamada “runa” o “chapapote”— pueden prensarse posteriormente para extraer una pequeña cantidad adicional, aunque el rendimiento extra rara vez compensa el tiempo invertido.
La temperatura se mantiene estable en torno a 98 °C, evitando el sobrecalentamiento que degrada la cera o altera su color. El equipo ofrece una capacidad de trabajo de 350–400 cuadros diarios, según el tipo de cera y el grado de aprovechamiento deseado.
Además de cuadros viejos, puede utilizarse con recortes de opérculos secos, láminas rotas, restos de prensado o cera reciclada. No se recomienda para opérculos frescos con miel, ya que el vapor podría diluir el contenido. Tampoco está pensado para limpiar cuadros de madera directamente, aunque puede emplearse para eliminar restos de cera y propóleo de cuadros vacíos si se colocan sin alambres ni alzas de madera.
El mantenimiento es mínimo. El tambor integra dos boquillas de limpieza de gran caudal conectadas a la red de agua, que permiten enjuagar el interior sin desmontar piezas. El calderín dispone de válvula de vaciado y tapa superior para facilitar el llenado y la limpieza. Se recomienda contar con una pala metálica para retirar fácilmente la runa acumulada en el fondo tras cada ciclo.
Ventajas frente a otros sistemas:
• Vapor indirecto: evita el contacto con agua, manteniendo la cera más clara.
• Rotación del tambor: fusión homogénea y más rápida.
• Control electrónico: temperatura constante sin riesgo de sobrecalentamiento.
• Calderín móvil: fácil de posicionar según la distribución de la mielería.
• Eficiencia energética: menor consumo que los fundidores por agua hirviendo.
• Resultados superiores a los solares: trabaja todo el año y sin depender del clima.
• Diseño industrial: pensado para uso intensivo y larga vida útil.
Especificaciones técnicas:
• Diámetro del tambor: Ø 1000 mm
• Potencia de calefacción: 3 × 1500 W (400 V trifásico)
• Controlador: 230 V
• Temperatura de trabajo: aprox. 98 °C
• Tiempo por ciclo: 20–40 min
• Capacidad diaria: 350–400 cuadros
• Capacidad del calderín: 25–30 L de agua
• Rotación: motor con velocidad regulable
• Limpieza: 2 boquillas de gran caudal
• Material: acero inoxidable aislado térmicamente
• Requisitos: conexión 400 V trifásica, 230 V y agua corriente
Si gestionas una mielería o un centro de recuperación de cera, este equipo te permitirá profesionalizar el proceso. Frente a los métodos tradicionales —solares o de agua caliente—, el fundidor rotativo por vapor ofrece mayor rendimiento, mejor calidad de cera y total independencia del clima. Una herramienta de trabajo real, diseñada para durar décadas.