Cera de abeja

Cera de abeja en bloque de 1 kg, perlas de 500 g, láminas estampadas, cera de celdilla de zángano y envoltorios alimentarios. De 1,30 € a 229,95 €.

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Cera pura de abeja

Cera de abeja

La cera de abeja funde entre 61 y 65 ºC y no hace falta pasar de ahí. Por encima de 140 ºC se evaporan los volátiles que le dan el olor a miel — es la razón de que una vela de cera huela y una de parafina no.

Qué formato para qué

  • Bloque de 1 kg (14,90 €) — para fundir: velas, cosmética, encerar madera y hilo.
  • Perlas de 500 g (12,95 €) — funden más rápido y se dosifican sin cortar. Es lo cómodo para cosmética y bálsamos.
  • Láminas estampadas — para poner en los cuadros; van en alambrar y encerar.
  • Envoltorio de cera (10,95 €) — tela encerada reutilizable para alimentos.

La cera de celdilla de zángano

Los 19,95 € del kilo de cera de celdilla de zángano no son un capricho: es la base del cuadro trampa, un método biotécnico contra varroa. La varroa prefiere la cría de zángano; se le da un cuadro entero de esa celdilla, la hembra lo llena, y ese cuadro se retira operculado. No sustituye a un tratamiento sanitario, pero baja carga sin meter producto en la colmena.

Lo que no se ve en la cera

Los acaricidas más usados son liposolubles: se acumulan en la cera y no se van con el reciclado. Por eso una cera reciclada sin trazabilidad puede llevar residuos que ninguna de tus prácticas ha introducido, y por eso existen las láminas con certificación ecológica. Si te importa el punto, mira la trazabilidad antes que el precio.

Los moldes y las mechas están en cera y velas.

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¿Cuáles son los usos comunes de la cera de abeja?

En apicultura se utiliza para fabricar cera estampada, renovar cuadros y recuperar opérculos. También se emplea en velas y, con el grado y la documentación adecuados, en formulaciones cosméticas, farmacéuticas, técnicas o alimentarias.

El uso determina la calidad necesaria. Fundir y filtrar elimina parte de las impurezas físicas, pero no esteriliza frente a todos los patógenos ni retira residuos químicos. Una cera apta para velas no es automáticamente apta para volver a la colmena, cosmética o contacto alimentario; exige origen, lote, análisis y ficha acordes al destino.