Rejilla flexible de polietileno para recolectar propóleo en colmenas Langstroth y Dadant 10. A diferencia del panel rígido marrón, se extrae a mano entre 17–20 °C sin pasar por el congelador. Incluye dos agujeros opcionales para alimentar con pastilla sólida mientras la colonia propoliza el resto. Espaciadores plegables integrados. 420×510 mm, recortable, grado alimentario.
La rejilla recolectora de propóleo en plástico flexible es la versión blanda y dúctil del clásico panel rígido. El polietileno cede al doblarla, lo que permite desprender la cosecha de propóleo a mano y sin pasar por el congelador. El propóleo recogido en rejilla sale además mucho más limpio que el extraído por raspado de cuadros y entretapas: prácticamente libre de cera, madera o pintura, y con mayor concentración de resinas balsámicas. Incorpora dos agujeros centrales opcionales para colocar pastillas de alimento sólido sobre la propia rejilla y mantener alimentada a la colonia mientras sigue propolizando el resto de la superficie.
A diferencia del panel rígido marrón —que necesita frío para soltar la cosecha—, este material trabaja bien a temperatura de obrador. Entre 17 y 20 °C doblas la rejilla, la sacudes o la frotas con un trozo de madera, y los grumos de propóleo saltan limpios. Te ahorras la cadena de congelado y reduces casi a la mitad el tiempo de extracción cuando manejas decenas de paneles tras la cosecha.
Los dos agujeros centrales son opcionales: puedes dejarlos cerrados y usar la rejilla como un panel convencional, o abrirlos para apoyar dos pastillas de bee candy o fondant directamente sobre ella. La colonia se alimenta por arriba mientras sigue sellando con propóleo el resto de la rejilla. Útil para los repechos de primavera tardía y de otoño temprano en zonas frías, cuando hay que dar un empujón a la población sin desmontar la cámara.
Los bordes de los dos agujeros actúan también como apoyo central: elevan ligeramente la parte media de la rejilla y evitan que se hunda con el peso del propóleo o de la pastilla. Resultado: las abejas rellenan toda la superficie de forma pareja, no solo los bordes. A los costados encontrarás dos espaciadores plegables que despliegas para crear el hueco necesario entre rejilla y entretapa. Ese hueco es imprescindible porque las abejas sellan instintivamente cualquier ranura o corriente de aire para proteger la colonia —es el comportamiento defensivo que dispara el propolizado—. Si tu colmena ya deja espacio sobrado por arriba, los pliegas y olvidas.
El polietileno blando endurece a baja temperatura y se vuelve quebradizo. Si congelas la rejilla y luego le aplicas presión para desprender el propóleo, puede romperse. Esta es la diferencia operativa principal respecto a la versión rígida marrón: allí el frío era recomendado, aquí está contraindicado. Trabaja siempre a temperatura ambiente, idealmente 17–20 °C.
La rejilla se sitúa en la parte alta de la colmena, justo debajo de la entretapa y por encima de los cuadros del último alza. Necesita un hueco de aire entre rejilla y tapa para que se genere la corriente que estimula el propolizado: si queda al ras, las abejas no notan amenaza y propolizan poco. La temperatura óptima para producir propóleo es de 21–28 °C, así que las épocas más productivas en España son finales de primavera, verano y otoño —con un repunte fuerte al final del otoño, cuando la colonia sella la colmena de cara al invierno—. Cada ciclo de 10–15 días puedes retirar entre 60 y 80 g; la producción anual habitual ronda los 50–300 g por colmena, y en un año favorable puede acercarse a los 400 g. La rejilla puede recortarse con cúter si necesitas adaptarla a un formato menor.
| Material | Polietileno (PE) blando, grado alimentario |
| Dimensiones | 420 × 510 mm (recortable) |
| Tamaño de los huecos | 20,5 × 2,5 mm |
| Peso | 0,264 kg |
| Compatibilidad | Langstroth y Dadant 10 cuadros |
| Temperatura de extracción | 17–20 °C (ambiente) |
| Producción esperada | 60–80 g por ciclo · ~400 g por colmena/año |
Referencias específicas