Refugio para una amplia variedad de insectos como abejas silvestres, mariquitas, avispas y similares.
Hotel de insectos en madera de 24 mm con techo galvanizado, cañas de bambú de varios diámetros, piñas y paja. 44 × 14 cm, 59 cm de alto y 5 kg.
Lo que de verdad se ocupa son las cañas de bambú. Los demás compartimentos también tienen inquilinos, pero conviene saber cuáles antes de decidir qué se espera de él.
01 · LAS CAÑAS SON LO QUE FUNCIONA
Las cavidades de bambú, de diámetros distintos, son la parte que se ocupa sola: una abeja solitaria encuentra el tubo del calibre que busca, lo aprovisiona de polen, pone un huevo, lo tapia y repite. Se ve desde fuera: los extremos quedan sellados con barro o con recortes de hoja.
El espacio central, con su compartimento rojo, atrae sobre todo a tijeretas y crisopas. Las mariposas salen en el folleto de casi todos los hoteles y casi nunca los usan: invernan en cortezas, hojarasca y cobertizos. No es razón para descartarlo, sino para comprarlo por el bambú.
02 · ABEJAS SOLITARIAS, NO DE LA MIEL
Las que ocupan los tubos son abejas solitarias —osmias y megachiles—, no la abeja de la miel. Cada hembra trabaja por su cuenta: no hay reina, no hay colmena y no hay reservas que defender, así que prácticamente no pican.
Como polinizadoras son de primera: llevan el polen seco en el vientre, no apelmazado en las patas, así que lo van perdiendo flor a flor. Es la razón por la que se usan en fruticultura.
También aparecen avispas solitarias, que no son las de la terraza: cazan orugas y pulgones y no forman nido común.
03 · DÓNDE COLGARLO: EL SOL DE LA MAÑANA
Una abeja solitaria necesita calor para volar. Si el hotel recibe el sol de primera hora —orientado entre el este y el sur—, los tubos se templan pronto y la jornada empieza antes. Al oeste solo le llega el sol de tarde y las mañanas frías se pierden.
Lo demás: resguardado del viento y la lluvia de frente, a 1,5-2 metros de altura y cerca de flores. El techo galvanizado protege por arriba, pero un hotel que recibe la lluvia de cara se pudre por dentro.
04 · NO ES UN INSECTICIDA
Las crisopas y mariquitas que se refugien ahí comen pulgón, y eso ayuda. Pero un hotel no es un método de control: no elimina una plaga, no sustituye a un tratamiento y su efecto no se mide en una temporada.
Lo que sí hace, y no es poco, es fijar polinizadores y fauna auxiliar en un huerto o un jardín. Se compra por eso, y porque se ve trabajar.
05 · ANTES DE COMPRAR
Renueve las cañas cada dos o tres años: un hotel que no se toca acumula parásitos y hongos, y acaba perjudicando a lo que quería proteger.
| ✓ ENCAJA | Fijar polinizadores y fauna auxiliar en un huerto, un jardín o junto a un frutal. |
| ✕ NO ENCAJA | Alojar abejas de la miel: esas necesitan colmena. |
| ⚠ NO HACE | Control de plagas: hospeda auxiliares, no sustituye a un tratamiento. |
| Referencia | HOLT-2900 |
|---|---|
| Medidas | 44 × 14 cm y 59 cm de alto |
| Peso | 5 kg aproximadamente |
| Espesor de la madera | 24 mm |
| Techo | Chapa galvanizada, protección a la intemperie |
| Materiales | Madera, bambú, piñas y paja |
| Ocupantes habituales | Abejas solitarias en el bambú; tijeretas y crisopas en el compartimento central |
| Colocación | Soleado y resguardado, a 1,5-2 m, con el sol de la mañana |
| Mantenimiento | Renovar las cañas cada 2 o 3 años |
Refugio para una amplia variedad de insectos como abejas silvestres, mariquitas, avispas y similares.
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