Útil de plástico apto para contacto alimentario, de 12,5 cm y punta de 4,5 × 1,5 cm, para desprender el propóleo de las rejillas recolectoras.
El trabajo de verdad lo hace el congelador. Esta herramienta es la que remata lo que el frío ha dejado suelto, sin ensuciar la cosecha.
01 · EL FRÍO PRIMERO
El propóleo a temperatura ambiente es pegajoso y elástico: rascarlo así lo embadurna en la malla. Congelada, la rejilla lo suelta al flexionarla o enrollarla, y cae en escamas limpias. Lo que queda en los ángulos de la trama es lo que se repasa con esta punta, y basta muy poca presión.
02 · POR QUÉ PLÁSTICO
El propóleo de rejilla se recoge para consumo, así que todo lo que lo toca cuenta. El plástico declarado para contacto alimentario evita añadir a la cosecha lo que un metal cualquiera puede dejar. Y hay una razón práctica: la rejilla es flexible y una punta metálica la corta, mientras que esta se apoya sin dañarla.
03 · LA COSECHA
El propóleo de malla es más limpio y homogéneo que el raspado de madera, que arrastra cera, astillas y restos de abeja. Trabaja sobre una bandeja limpia y guárdalo aparte del raspado: mezclarlos rebaja el lote bueno al nivel del peor.
04 · ANTES DE COMPRAR
Es un útil de mano para el remate: no sustituye al congelador ni a la propia rejilla recolectora.
| ✓ ENCAJA | Rejillas y mallas recolectoras de propóleo, y superficies plásticas del colmenar. |
| ✕ NO ENCAJA | Raspar madera propolizada o hacer palanca: para eso está la espátula de acero. |
| Material | Plástico declarado apto para contacto alimentario |
|---|---|
| Longitud | 12,5 cm |
| Punta de trabajo | 4,5 × 1,5 cm |
| Referencia | HOLT-2090 |

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