Trampas para avispas

Descubre productos específicos para combatir las avispas asiáticas (Vespa velutina y Vespa Orientalis) y proteger eficazmente tus colmenas, especialmente en épocas críticas.

Compra nuestros productos de Lucha contra la avispa velutina y orientalis

Ordenar por:
Joshua Ivars
Joshua Ivars
Con más de 15 años de experiencia en apicultura, Joshua colabora con el congreso nacional de apicultura dentro del comité científico en el área de innovación y sostenibilidad.

Cómo trampear avispas con criterio

Las trampas para avispas y avispones tienen sentido cuando las usamos como una herramienta más de vigilancia y reducción de presión sobre el colmenar, no como una solución milagro. Con especies como Vespa velutina o, en algunas zonas, Vespa orientalis, el problema no es solo que capturen abejas: también pueden bloquear la actividad normal de la colmena, hacer que las abejas dejen de pecorear y debilitarla justo cuando necesita entrar fuerte en otoño. Por eso, una trampa bien colocada puede ayudar mucho; pero una trampa mal elegida, mal cebada o abandonada puede capturar demasiados insectos que no eran el objetivo y dar una falsa sensación de control.

Mi consejo es priorizar siempre trampas selectivas, fáciles de revisar, resistentes, ventiladas y cómodas de limpiar. No colocaría trampas al azar ni las dejaría todo el año “por si acaso”. Hay que adaptarlas a la época, a la presión real de avispa y a la zona. En primavera, si se trampea, lo haría con mucho criterio y según la situación local; en final de verano y otoño, cuando aumenta la presión sobre las colmenas, tiene más sentido reforzar el trampeo alrededor del colmenar. Antes de comprar, miraría el tipo de entrada, la posibilidad de escape para insectos pequeños, la protección frente a lluvia, el sistema de colgado, el atrayente compatible y la facilidad para vaciarla sin riesgo. Y aquí me mojo: prefiero pocas trampas buenas, selectivas y revisadas cada pocos días, que muchas botellas caseras olvidadas en el campo. Si detectas un nido, no lo manipules: localízalo y avisa a los servicios competentes.

Trampas avispa asiática y orientalis: líquido y atrayente

Trampas para avispas

La Vespa velutina representa una de las mayores amenazas actuales para las abejas melíferas, especialmente por la presión depredadora que ejerce sobre las colonias en verano y otoño. Para afrontar eficazmente este desafío, es esencial elegir correctamente las herramientas y estrategias de control más adecuadas a las circunstancias específicas de tu apiario.

En esta categoría encontrarás distintos métodos con indicaciones prácticas para su aplicación:

Reductores y excluidores de entrada: El reductor estrecha la piquera y frena a los avispones grandes, pero no a los pequeños — los hay al principio del ciclo y a final de otoño. El excluidor de reina colocado en la piquera va más allá: impide la entrada y, sobre todo, evita que la colonia se encierre en una bola defensiva. Eso importa más de lo que parece, porque una colmena hecha una bola no se mueve, y un tratamiento antivarroa por contacto no llega a tocarla. Cuidado con la otra cara: con la piquera muy cerrada y un tratamiento por evaporación hay casos documentados de asfixia. En ambos casos toca revisar a menudo, porque los enjambres no pueden salir y se acumulan zánganos y abejas muertas.

Bozales protectores: Deben colocarse con anticipación a la temporada de alta presión de velutina y siempre a más de 25 cm de la piquera para evitar estrés en las abejas. Permiten una adecuada ventilación y facilitan la eliminación de abejas muertas y zánganos.

Arpas eléctricas: Dispositivos muy efectivos para reducir la presión inmediata cerca de las colmenas durante los meses de mayor actividad de la velutina (verano y otoño). Aunque no eliminan totalmente el problema, sí permiten una reducción significativa del estrés de las abejas y facilitan sus vuelos de pecoreo. Ten en cuenta que no es un dispositivo inocuo: alrededor del 68 % de sus capturas son velutina, es decir, una de cada tres no es el objetivo. Conviene revisar su ubicación cada dos o tres semanas y contar lo que cae en la bandeja.

Trampas selectivas con atrayentes específicos: Son esenciales para capturar reinas fundadoras en primavera, obreras durante el verano y futuras reinas en otoño. Para reducir los efectos negativos sobre otros insectos beneficiosos, las trampas deben revisarse con frecuencia, instalarse únicamente en lugares con presencia confirmada de velutina y retirarse al finalizar el periodo crítico de trampeo.

Combinando estos métodos y siguiendo las recomendaciones específicas que te proporcionamos, podrás mantener controlada la presencia de la avispa asiática, reduciendo significativamente su impacto en tus colonias y asegurando la supervivencia y productividad de tu apiario.

¿Tienes alguna duda sobre Trampas para avispas?

¿Sirve la misma trampa para detectar Vespa velutina que para reducir su presión en el colmenar?

No necesariamente. Una trampa de detección sirve para confirmar la presencia de avispas o avispones y saber cuándo activar otras medidas. Para reducir presión pueden ser necesarios dispositivos selectivos de mayor capacidad y medidas complementarias, según la época y la situación del apiario. El trampeo por sí solo no garantiza el control: sigue las instrucciones del producto y las recomendaciones de la autoridad competente.

¿Cuándo conviene colocar trampas para Vespa velutina?

El trampeo debe ser selectivo, planificado y adaptado a la presencia real de Vespa velutina en la zona. En áreas invadidas puede utilizarse en primavera para vigilar reinas fundadoras y en verano u otoño cuando aumenta la presión de obreras sobre los colmenares. Revisa las capturas con frecuencia, evita mantener trampas sin control durante todo el año y sigue siempre las indicaciones locales y del fabricante.

¿Cuándo se trampea, y cuándo hay que retirar las trampas?

Son dos campañas distintas, con cebos distintos. De febrero a junio se trampean reinas fundadoras; de junio a octubre, obreras para bajar presión. Y el error más común no es empezar tarde: es no retirarlas a tiempo. Fuera del periodo de vuelo de reinas, la trampa de cebo se recoge — retirarla es una de las tres capas que hacen selectivo el trampeo, junto con el tipo de trampa y el sitio donde se pone. En primaveras frías se siguen capturando reinas pasada la primera quincena de junio, así que el calendario lo marca tu zona, no el almanaque.

¿Las trampas de cebo van cerca o lejos de las colmenas?

Lejos, y es de los errores que más se repiten. Un atrayente delante de las piqueras dirige las avispas justo hacia donde no quieres. Las trampas de cebo van del orden de 500 m del colmenar y en primavera, para reinas; lo que va delante de la piquera es protección física — arpa, barrera de piquera o excluidor. Una referencia de densidad: en Asturias, trampear a unas ocho trampas por kilómetro cuadrado en zonas con nidos emisores bajó los nidos del año siguiente casi a la mitad, frente al 13 % de descenso del conjunto de la región.

¿Cómo sé si hay presión de velutina en mi zona antes de gastarme el dinero?

Hay un indicador gratis: la hiedra en flor, cuya floración coincide con el pico de población de velutina. Si en la hiedra ves abejas, sírfidos y mariposas, la presión en ese valle es baja; si solo ves velutinas, es alta. Y un aviso sobre las visitas al colmenar, porque genera falsos negativos: en zonas calurosas la velutina baja la actividad al mediodía y aprieta por la mañana y por la tarde. Ir solo a mediodía y no ver ninguna no significa que no las haya — en costa, el pico va justo al revés, de las 12 a las 18.

¿Qué cebo uso, dulce o fermentado?

Depende de a quién quieras capturar, y no es lo mismo. Para reinas, fermentado o avinagrado: vino, vinagre, miel vieja fermentada. Lo alcohólico y lo avinagrado es lo que las atrae y además es lo que hace selectiva la trampa. Para obreras en verano, azucarado, y cuanto más concentrado en azúcar, más apetecible. Combina el cebo con orificios de 8 a 8,5 mm y prácticamente solo entra velutina. Y si en tu zona la velutina todavía es escasa, mejor una trampa selectiva comercial con su propio atrayente que una botella con agua azucarada, que ahí sí se lleva por delante lo que no debe.