Maletín profesional de apicultura de la marca Hanna.
Maletín Hanna con los tres instrumentos que definen una miel: conductímetro, refractómetro digital y analizador de color, con la documentación técnica del análisis.
No son tres aparatos: son los tres parámetros que deciden qué puede escribir en la etiqueta. Conductividad, humedad y color son los que separan una miel de flores de una mielada, una miel envasable de una que fermenta, y una monofloral de una mezcla.
01 · CONDUCTIVIDAD: FLORAL O MIELADA
La conductividad eléctrica es el parámetro que la norma usa para separar las dos grandes familias. Por debajo de 0,8 mS/cm se está en miel de flores; por encima, en miel de mielada o mielato.
La norma reconoce excepciones —madroño, brezo, eucalipto, tilo y algunas más pueden pasar de 0,8 siendo florales—, pero para el resto del catálogo es el corte que manda. Medirlo en casa evita el error que más caro sale: vender como floral una miel que la analítica clasificará de otra manera.
02 · HUMEDAD: EL 20 % ES EL TECHO
El máximo legal general para la miel es el 20 % de humedad, con excepciones al alza para el brezo. Pero ese es el límite de lo permitido, no el objetivo: las mieles que se envasan para el mercado se mueven entre 17,5 y 18 %.
La razón es que por encima de ese entorno la miel entra en el terreno donde fermenta, y una fermentación en el tarro no se arregla. Medir antes de envasar es lo que permite decidir a tiempo: secar, mezclar con un lote más seco o darle otra salida.
03 · COLOR: LO QUE DEFINE LA MONOFLORAL
El color de la miel va del amarillo muy claro al ámbar oscuro, con matices anaranjados, rojizos, pardos o verdosos, y está ligado a su origen botánico. Es lo que permite sostener una monofloral con algo más que la palabra del apicultor.
También es el parámetro que decide el precio en el lineal sin que nadie lo diga: dos mieles del mismo origen y distinta tonalidad no se venden igual. Tenerlo medido y anotado por lote convierte una impresión en un dato de campaña.
04 · NO SUSTITUYE A UN LABORATORIO
Estos instrumentos son de autocontrol: sirven para saber en qué punto está un lote antes de que salga del obrador. Para un certificado oficial, una exportación o una reclamación hace falta un laboratorio acreditado.
Ahí está el valor real del maletín: quien mide en casa llega al laboratorio sabiendo lo que le van a decir, y se ahorra mandar a analizar un lote que ya venía descartado.
05 · ANTES DE COMPRAR
Si solo necesita la humedad, el refractómetro Hanna se vende también por separado. El maletín tiene sentido cuando hay que sostener origen y categoría, no solo envasar.
| ✓ ENCAJA | Autocontrol por lotes en un obrador que etiqueta origen o monofloral. |
| ✕ NO ENCAJA | Emitir un certificado analítico: eso lo firma un laboratorio acreditado. |
| ⚠ NO INCLUYE | Las soluciones de calibración de reposición, que se piden aparte. |
| Referencia | 640000211 |
|---|---|
| Marca | Hanna |
| Contenido | Conductímetro, refractómetro digital y analizador de color |
| Documentación | Técnica, para la interpretación del análisis |
| Conductividad | Corte normativo floral / mielada en 0,8 mS/cm |
| Humedad | Máximo legal 20 %; objetivo comercial 17,5 a 18 % |
| Color | Del amarillo claro al ámbar oscuro, ligado al origen botánico |
| Uso | Autocontrol en obrador — no sustituye a un laboratorio acreditado |
| Peso | 3 kg |
Maletín profesional de apicultura de la marca Hanna.
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